Tercera jornada de juicio

Otras cuatro madres señalaron al "profe Darío" en el juicio por abuso sexual en San Roque

Entre debates y cuartos intermedios, continuó la jornada del juicio al docente de música acusado de abuso sexual a un alumno. Pasaron psicólogas, policías, familiares y otras madres de ex alumnos del jardín.

Jueves 23 de Junio de 2022

En la segunda jornada del juicio contra el docente del colegio San Roque, Darío Céspedes, la fiscalía presentó ocho testigos y otras pruebas. Pasaron dos psicólogas, una médica policial, una ex jefa de la comisaría de la mujer y cuatro madres de ex estudiantes del jardín. El tribunal está conformado por Gustavo Urdiales -presidente-, Pablo Ruiz Staiger y Rosana Carrara.

A primera hora dio testimonio una experimentada médica de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) que es especializada en abusos sexuales y que en promedio asiste cinco casos por semana en la capital provincial, según detalló a los jueces. Fue interrogada por los fiscales Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi porque intervino en su momento en el caso del niño denunciante de este juicio. De manera muy explícita -que este medio no va a reproducir para preservar a la víctima- describió al tribunal que el menor presentaba marcas en su cuerpo compatibles con un abuso sexual.

La defensa privada de Céspedes (los abogados Sebastián Oroño e Ignacio Alfonso Garrone) le consultó a la especialista por cuestiones técnicas sobre las lesiones en general, que explicó, y si conocía a diferentes autores de la medicina por si o por no. A la mitad dijo que no. No quedó claro quiénes son estos personajes nombrados. La querella (Carolina Walker y Agustina Taboada) preguntaron directamente si las marcas podrían haber sido provocadas con una determinada parte del cuerpo que fue señalada en los alegatos y la médica de la AIC respondió que está dentro de las posibilidades.

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Las psicólogas

Una psicóloga del Servicio local de Niñez tomó intervención con el nene a fin de julio del 2019 luego de la denuncia que radicaron los padres en la Comisaría de la Mujer. Esta profesional lo entrevistó dos veces. Dijo que en la primera ocasión lo notó muy retraído, sin querer jugar, hablaba muy poco. La segunda vez, el nene contó que no le gustaba ir a la escuela. Siguió la conversación, y cuando indagó sobre si tenía que ver con algún docente le dijo que sí. "El profe Darío", expresó el menor entre las pocas palabras que soltó en esa larga sesión.

A la hora de audiencia, la fiscalía avisó que desistiría de dos testigos. La defensa protestó e informó que eran dos psicólogas: una que atendió a la otra nena que fue señalada por el denunciante en la escena del abuso y la otra es la que hizo la cámara Gesell que reprodujeron en el juicio ayer. Se generó un debate extenso entre las partes. Broggi sostuvo que las testigos fueron propuestas por la fiscalía y no por la defensa, por lo que podían prescindir de las mismas si querían. Urdiales dijo que estaba de acuerdo con esa postura desde el punto de vista técnico, pero Garrone lo recusó en el acto para pelear y que pasen a ser interrogadas. Oroño llamó a que haya "buena fe" porque su cliente enfrenta el pedido de 20 años de prisión.

"Quieren contaminar al tribunal con versiones", acusó Broggi ante los comentarios de Oroño y Garrone sobre el supuesto rol o posibles palabras de las dos psicólogas y agregó: "no entiendo cómo no propusieron estos testigos antes, si tuvieron el momento dispuesto para hacerlo". Después de un receso de 10 minutos el tribunal resolvió desestimar los planteos de la defensa.

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"Me dejo las uñas largas para defenderme del profe Darío porque es malo conmigo", le dijo el nene de cinco años después de cuatro sesiones de terapia a su psicóloga privada. La mujer lo atiende desde 2018 hasta hoy. La profesional relató que el menor tiene dificultades para entrar en confianza, que le costó mucho crear un vínculo para que se sienta cómodo y pueda hablar. Describió que lo llevaba al baño y que habría ocurrido cinco veces.

Al ser consultada sobre su diagnóstico, la especialista describió que es un "trauma psíquico por daño de experiencia sexual traumática". Descartó maltratos o violencia en el ámbito familiar. Los indicadores son angustia, ira desmedida, aislamiento, baja autoestima y terrores. Tiene rechazo y miedo a la figura masculina. Al mismo tiempo abordó el temor que le provocan las instituciones educativas. Trabaja en conjunto con el equipo socioeducativo de una escuela barrial para poder integrarlo de a poco. Sin embargo, no logran que pueda permanecer más de 20 minutos dentro del edificio y solo si está con su mamá. "Es un trauma con posibilidad de mermar en el futuro con tratamiento intensivo, pero el daño es permanente", explicó.

Cuando fue el turno de la defensa para interrogar a la psicóloga privada, intentaron que quien haga las preguntas sea una asesora legal que contrataron, pero rápidamente la fiscalía objetó. El argumento técnico fue que de acuerdo al Código Penal, no puede contra examinar alguien que no sea un operador judicial de las partes. Urdiales resolvió que el interrogatorio sea realizado por los abogados. Entonces Oroño leyó las preguntas de la computadora de su asesora, con la asistencia de la misma.

A la psicóloga privada le preguntó por si o por no sobre su conocimiento de una lista de autores que repasó. Luego si sabía de la guía de Unicef. La profesional le respondió en principio explicando que no estaba de acuerdo con algunos de los nombres sugeridos, y que se guía en su trabajo por las leyes provinciales y nacionales. Entonces hubo un debate sobre cómo responden los testigos ante la opción binaria positiva o negativa. Por su parte Del Río Ayala pidió respeto, ya que durante la discusión hubo de parte de la defensa murmullos, comentarios sobre la testigo y hasta risas. Urdiales recordó que ese método si bien es una regla, no es una ley, por lo que se podría flexibilizar. Y continuó el juicio.

Hasta ahora en el juicio se pudo ver que el niño señaló al profe Darío a tres psicólogas: la de la Cámara Gesell, el Servicio local de Niñez y su terapeuta. Además se lo dijo en ocasiones separadas a su hermano y a su mamá. Este miércoles también dio testimonio el abuelo del chico cuyo relato coincidió con todos los anteriores.

Artes plásticas

A media mañana hubo otro debate de casi media hora sobre la admisión de unas fotos como pruebas. Al registro lo hizo una ex jefa de la Comisaría de la Mujer que llevó adelante además un allanamiento en el jardín San Roque y varias inspecciones. En el marco de la investigación del caso, un día la mamá de la víctima la llamó porque le preocupaban unos dibujos que hizo el nene en las paredes de su casa. Describió que se encontró con lo que parecían ser penes.

El tema fue que la fiscalía presentó un CD con las imágenes, pero cuando intentaron reproducirlas en la computadora del Poder Judicial estaba vacío. Comenzaron a debatir como presentarlas de manera digital. Mientras, Del Río Ayala mostró las impresiones. La defensa se opuso a que pasen al legajo porque lo que se acordó previamente es que las fotos sean presentadas en disco, mientras que la fiscalía sugirió mandarlas por mail. Se discutió la diferencia entre contenido y soporte. Finalmente el tribunal las admitió.

"A ver. Usted dice que estos dibujos son falos, ¿sabe de arte?", interrogó Oroño. "Soy docente de artes plásticas", respondió la ex jefa policial.

La oficial también describió que se secuestraron actas, libros y cuadernos del San Roque, legajos de alumnos y de Céspedes, asistencias, entre otros documentos que fueron aportados a la causa.

"Profe Darío" por cuatro

En el segundo tramo de la jornada judicial, pasaron cuatro madres. La primera relató que su hijo le contó luego que supo que Céspedes estaba detenido que "el profe Darío" lo tocó y que le hizo mal una parte del cuerpo.

Otra mujer dijo que su nena tenía episodios de llanto importantes porque no quería entrar al jardín porque "el profe de música es malo, que los retaba". Al punto que los días que tenía esa materia no la mandaba a clases. Lo mismo describió una tercera mamá sobre su hija, quien se agarraba de lo que podía para no entrar al edificio. Relató que la llevó a una psicóloga, que la grabó en audio a la nena donde allí contaba "que el profe Darío le bajó la bombacha".

Según estos testimonios, las mujeres dieron a conocer esta situación cada una por su parte a las autoridades del jardín San Roque, pero no recibieron ninguna respuesta. La señora que tenía el audio grabado se lo hizo escuchar a la directora que le dijo que estaba muy bajito y no escuchaba.

La cuarta madre, de gemelas, relató que una psicóloga que trata a sus hijas le dijo a fines de 2018 que una de ellas fue abusada sexualmente. Hasta fines de febrero de 2020 no sabían cómo, dónde, ni quién. El día que salió la noticia a la noche, las tres vieron en la televisión la foto de Céspedes. "Ahí esta mi amigo", dice la niña, mientras que la otra le respondió: "¿Qué decís? Si es malo y nos trata mal". "Ahí até cabos", dijo la mujer, por los serios problemas de conducta que tenía la niña, que no quería ir a la escuela, ni practicar música o baile. Además, le tiene miedo a todos los varones.

Oroño les preguntó a todas si un pediatra les dijo que fueron abusados los menores y si hicieron la denuncia. La primera y la segunda respondieron por separado que llevaron a los menores a la policía pero que no las llamaron más, ni hablaron más del tema con sus hijos. Las otras dos si denunciaron. A las gemelas les hicieron Cámara Gesell. Tres tuvieron asistencia psicológica y dos no.

El juicio continuará mañana desde la 8.30 en la sala 1 de Tribunales. Esta previsto que el veredicto se de a conocer el miércoles que viene.

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