La empleada municipal y hermana del intendente de Rincón, Melisa Soperez, fue víctima de dos violentos ataques en su vivienda el pasado 27 de enero y el 10 de febrero.
Violencia, denuncias y conflicto familiar: el confuso caso que rodea a la hermana del intendente de Rincón y al propio jefe municipal
Melisa Soperez sufrió dos agresiones en dos semanas en su propia vivienda. La mujer aseguró que uno de los agresores habría manifestado que actuaba por orden de su hermano, el intendente de Rincón Andrés Soperez
En el primero dos mujeres irrumpieron en el domicilio ubicado en el distrito costero y una de ellas efectuó varios disparos con un arma de fuego. Como consecuencia, la víctima sufrió rozaduras de bala en el rostro y en un brazo. En la otra agresión, fue atacada a palazos por un hombre que se acercó hasta su casa.
Declaraciones en tribunales
Luego de presentarse en sede judicial, Melisa Soperez expresó su conformidad con los primeros avances de la causa. “Salimos reconfortados de tribunales. Siempre dijimos la verdad y confiamos en que la Justicia nos iba a escuchar”, manifestó.
En ese marco, indicó que una de las agresoras declaró que el conflicto estaría relacionado con su hijo, versión que rechazó enfáticamente. “Mi hijo no vive en Rincón ni siquiera está en el país. Si había algún problema, nunca hubo una denuncia. No tiene sentido que vayan armadas a mi casa”, sostuvo.
Medida de distancia y conflicto familiar
La mujer también reveló que recibió una medida de restricción solicitada por su hermano, el intendente de Rincón Andrés Soperez, lo que le impide acercarse a determinados espacios, incluida la escuela a la que asisten ambos hijos. “Me parece totalmente ilógico. Nunca lo ataqué ni lo hostigué. No entiendo por qué pidió esa medida”, afirmó.
Además, explicó que la restricción le genera dificultades en su vida cotidiana, ya que limita su acceso a ámbitos educativos y laborales. “Hace 21 años que soy empleada municipal. No pueden impedirme trabajar ni llevar a mi hijo a la escuela sin fundamentos claros”, remarcó.
Graves acusaciones
Durante sus declaraciones, Soperez aseguró que uno de los agresores habría manifestado que actuaba por orden de su hermano, el intendente de Rincón Andrés Soperez. “Dijo que lo había mandado Andrés para callarme la boca. Hay testigos que escucharon eso”, afirmó.
No obstante, aclaró que no presentó una denuncia directa contra el intendente, sino que se limitó a relatar ante la Justicia lo expresado por el atacante. “Yo declaré lo que esa persona dijo. Después, será la Justicia la que determine si eso es cierto o no”, explicó.
Presunto abuso de poder
La denunciante también cuestionó el accionar de algunos funcionarios municipales y denunció presuntas irregularidades en el manejo del caso. En ese sentido, mencionó un intento de gestionar la medida de restricción en la Comisaría 14 sin respetar los procedimientos formales. “Si quieren hacer abuso de poder, que lo hagan con pruebas”, sostuvo.
Mientras avanza la causa judicial, el caso generó un fuerte impacto en la comunidad de San José del Rincón, donde el conflicto combina un grave episodio de violencia, denuncias familiares y derivaciones políticas. En tanto, Melisa Soperez aseguró que continuará colaborando con la investigación y reclamó que los hechos sean esclarecidos “sin privilegios ni presiones”.















