A menos de cien días para el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, una posible ausencia comienza a inquietar a la organización del torneo. Selección de fútbol de Irán evalúa no participar por el conflicto en Medio Oriente, lo que obligaría a FIFA a activar mecanismos reglamentarios para resolver una vacante inesperada en el cuadro del torneo.
La posible baja de Irán sacude al Mundial 2026 y abre un debate en la FIFA
La selección de Irán podría quedar fuera del Mundial por el conflicto en Medio Oriente. El reglamento habilita a la FIFA a decidir cómo cubrir su lugar.
Por Ovación
Un escenario inesperado para la organización
El planteo surgió a partir de declaraciones del ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyalami, quien dejó abierta la posibilidad de que el seleccionado nacional no dispute el torneo. Según explicó, el contexto político y bélico que atraviesa la región genera un escenario complejo para la participación internacional del equipo.
A esta situación se suma un factor logístico y político: los encuentros de la fase de grupos del combinado asiático estaban programados en territorio estadounidense dentro del esquema organizativo compartido entre Estados Unidos, Canadá y México, sedes del próximo Mundial. En ese contexto, la eventual renuncia de Irán abriría un problema reglamentario para la FIFA en la recta final de la planificación del torneo.
El reglamento que habilita un reemplazo
La normativa de la FIFA contempla escenarios excepcionales como este. El apartado 6.7 del reglamento del torneo establece que el organismo rector del fútbol mundial tiene la facultad de decidir, a su entera discreción, si sustituye o no a una selección clasificada que finalmente no participe. Esa cláusula le permite a la entidad definir el mecanismo de reemplazo sin necesidad de repetir procesos clasificatorios completos. Sin embargo, la decisión debe contemplar criterios deportivos, competitivos y organizativos, ya que cualquier modificación impactaría directamente en la estructura del grupo afectado.
Las alternativas que analiza la FIFA
Ante un escenario de vacante, la FIFA cuenta con distintas alternativas posibles para completar el cuadro de selecciones. Una de las opciones más lógicas sería convocar a otro representante de la Confederación Asiática de Fútbol. En ese caso, el candidato más cercano sería Selección de fútbol de Irak, que se encuentra disputando instancias decisivas del repechaje y aparece como el siguiente equipo competitivo dentro de la región.
Otra posibilidad es recurrir al ranking internacional como criterio de selección. Bajo ese parámetro, una de las selecciones mejor posicionadas que no tiene asegurada su plaza es Selección de fútbol de Italia, campeona mundial en cuatro oportunidades y actualmente involucrada en el repechaje europeo. La presencia de la “Azzurra” representaría un impacto deportivo y mediático considerable dentro del torneo.
La opción menos probable
Existe además una tercera alternativa, aunque aparece como la menos viable desde el punto de vista competitivo: que el grupo originalmente integrado por Irán continúe con solo tres selecciones participantes. En ese caso, sus rivales, Selección de fútbol de Bélgica, Selección de fútbol de Egipto y Selección de fútbol de Nueva Zelanda, disputarían la fase inicial con un calendario reducido. Sin embargo, este escenario alteraría el equilibrio deportivo del grupo y obligaría a reconfigurar el fixture.
Un problema en la antesala del torneo
Con el inicio del Mundial cada vez más cercano, la FIFA enfrenta un desafío organizativo que trasciende lo estrictamente deportivo. La eventual baja de una selección ya clasificada obliga a revisar reglamentos, logística y calendario en una competencia que involucra a decenas de federaciones y millones de espectadores alrededor del mundo. Por ahora, el panorama sigue abierto. Pero si la renuncia de Irán se confirma, el organismo rector del fútbol mundial deberá tomar una decisión rápida para preservar la integridad competitiva del torneo más importante del planeta.












