Con un video de unos pocos segundos, las fuerzas militares de Israel aseguraron haber destrozado por completo el complejo del ayatolá Alí Jameneí, asesinado el sábado pasado en la operación que dio comienzo a la guerra en Irán en un ataque conjunto con EE. UU.
Operación "Escudo de Judá": Israel pulverizó el búnker de máxima seguridad de Jameneí en Teherán
En una demostración de fuerza tecnológica sin precedentes, la Fuerza Aérea de Israel destruyó esta madrugada el complejo subterráneo de mando en Irán
Impacto en la capital de Irán: una civil observa desde una terraza las columnas de humo tras los ataques aéreos de Israel sobre centros estratégicos en Teherán.
“Unos 50 aviones de combate de la Fuerza Aérea israelí desmantelaron el búnker militar subterráneo de Jameneí debajo del complejo de liderazgo del régimen iraní en Teherán”, indicaron en sus redes sociales.
La operación contó con la participación de 50 cazas de combate que lanzaron alrededor de 100 bombas de penetración profunda sobre el "Complejo de Liderazgo" en el centro de la capital iraní.
El objetivo: un búnker diseñado para resistir ataques nucleares y convencionales de gran escala, que se extendía bajo varias calles de la ciudad.
Inteligencia: el ataque fue posible gracias al mapeo detallado de las unidades de inteligencia 8200 y 9900, que localizaron los puntos de entrada y los nodos de ventilación del complejo.
Estado de situación: aunque Jameneí fue eliminado en el ataque del sábado pasado antes de poder refugiarse allí, las FDI confirmaron que el búnker seguía siendo utilizado por altos mandos de la Guardia Revolucionaria para dirigir operaciones contra Israel y bases de EE. UU.
El vacío de poder en Irán y la postura de Trump
La destrucción física de este centro de mando simboliza el colapso de la estructura de control del régimen.
Mientras Irán atraviesa un luto de 40 días, el presidente Donald Trump ya ha intervenido políticamente, calificando como "inaceptable" la posible llegada al poder de Mojtaba Jameneí (hijo del fallecido líder) y exigiendo un liderazgo que traiga "armonía y paz".
Por el momento, el ayatolá Ali Reza Arafi ha sido señalado como la figura que encabeza la transición religiosa y política en este momento de extrema fragilidad.
Los mercados globales enfrentan una alta incertidumbre y las defensas antiaéreas en toda la región permanecen en alerta máxima.















