Lanús vivió una noche soñada en el Microestadio Antonio Rotili. Empujado por un marco espectacular y una atmósfera digna de una final, el equipo de Manuel Anglese respondió con una actuación arrolladora para derrotar con contundencia a San Isidro y quedar a una victoria del ascenso a la Liga Nacional.
Lanús aplastó a San Isidro y quedó a un paso del ascenso a la Liga Nacional
El Granate derrotó 88-61 a San Isidro, como local, para ponerse adelante 2-1 en la serie y disponer de dos chances para alcanzar la gloria.
Por Ovación
El Granate fue ampliamente superior durante los 40 minutos, impuso condiciones desde el salto inicial y terminó construyendo una victoria categórica que le permitió adelantarse 2-1 en la serie decisiva de la Liga Argentina. Ahora tendrá dos oportunidades para cerrar la historia y coronar una temporada que lo tuvo como uno de los grandes protagonistas.
Merchant, la gran figura de una noche perfecta
Dentro de un funcionamiento colectivo que rozó la excelencia, sobresalió la actuación de Junior Merchant, quien firmó una planilla extraordinaria con 30 puntos y una efectividad notable de 10 conversiones sobre 17 lanzamientos de campo.
El escolta fue determinante desde el arranque, convirtiéndose en una pesadilla para la defensa cordobesa y liderando cada intento de quiebre del partido. También resultó fundamental el aporte de Mike Henry, quien colaboró con 14 puntos y nueve rebotes para completar una actuación integral.
En San Isidro, el máximo anotador fue Manuel Lambrisca, con 15 unidades, aunque nunca encontró compañía suficiente para equilibrar el desarrollo del encuentro.
Un primer tiempo demoledor de Lanús
Desde los minutos iniciales, Lanús dejó en claro que estaba decidido a hacer pesar la localía. Con una defensa intensa y rápidas transiciones ofensivas, comenzó a construir diferencias importantes de la mano de un encendido Merchant, que anotó 16 puntos en el primer cuarto.
La superioridad del local fue evidente. Dominó los rebotes ofensivos, atacó con eficacia la pintura y aprovechó cada error de un San Isidro que lució incómodo y sin respuestas. Así llegó a sacar una ventaja de 29-11 antes de cerrar el primer parcial arriba por 29-15.
La tendencia se mantuvo en el segundo segmento. Lanús alcanzó una máxima de 41-19 y, aunque la visita reaccionó con una defensa zonal que le permitió acercarse parcialmente, el dueño de casa volvió a acelerar en el cierre para marcharse al descanso largo con una sólida ventaja de 54-34.
Sin reacción de San Isidro
Si San Isidro necesitaba un cambio radical en el complemento, nunca pudo encontrarlo. Lanús mantuvo el control del juego, continuó castigando en los tableros y sostuvo la intensidad defensiva que había marcado la diferencia desde el comienzo.
Con el correr de los minutos, la brecha siguió creciendo. El conjunto cordobés apenas pudo anotar un tiro libre durante varios pasajes del tercer cuarto, mientras el Granate continuaba ampliando la distancia para ingresar a los últimos diez minutos con una tranquilizadora ventaja de 69-40.
La historia quedó definitivamente sentenciada en el período final. Lanús siguió imponiendo condiciones hasta alcanzar una diferencia de 31 puntos (83-52), desatando la fiesta de un estadio colmado que celebró una actuación memorable.
A un triunfo de la gloria
La serie continuará este miércoles nuevamente en el Antonio Rotili, donde Lanús dispondrá de su primera oportunidad para sellar el ascenso a la Liga Nacional.
Con el respaldo de su gente, un funcionamiento colectivo de alto nivel y figuras que atraviesan un momento brillante, el Granate quedó a un paso de concretar el gran objetivo de la temporada: regresar a la élite del básquet argentino.















