Este martes, alrededor de las 10 de la mañana, un psicólogo policial y agentes del Grupo de Operaciones Especiales, GOE, intervinieron en un departamento en pasaje Zamaro al 3.100, a solo media cuadra de la escuela Industrial, entre Suipacha y Junín, y lograron controlar a un joven que poseía un arma de guerra cargada y que amenazaba con tomar una determinación extrema.
El hijo de un comerciante asesinado en 2009 se atrincheró en su casa
El procedimiento policial
La madre del joven fue la responsable de denunciar la difícil situación a la policía y arribaron al lugar el jefe de la comisaría 1° de Santa Fe y el psicólogo de la repartición policial, y posteriormente lo hicieron los agentes del Grupo de Operaciones Especiales, que intervinieron directamente en el asunto.
Neutralizado y rescatado
Dada la gravedad del caso, arribaron el jefe y subjefe de la unidad regional UR 1° La Capital, comisario mayor Sergio Vergara y comisario inspector Sergio Fernández, que fueron hasta el lugar. La situación de peligro fue neutralizada cuando los agentes del GOE esperaron el momento oportuno para abalanzarse arriba del joven, desarmarlo, y ponerlo en inmediato resguardo. Le secuestraron una pistola calibre 11,25 o 45 con la carga completa de balas.
La presencia del fiscal regional
El fiscal regional Ricardo Fessia estuvo en el lugar y cuando la situación fue encauzada, reveló que el joven de 23 años es el hijo de un comerciante que fue asesinado el 8 de enero de 2009 en ocasión de un violento asalto ocurrido en el barrio Barranquitas y en donde su hijo resultó herido con un balazo en la pierna.
Desde entonces, el joven que ahora tiene 23 años, padeció severos trastornos como consecuencia directa del asesinato de su padre a manos de delincuentes. Como corolario de este caso, expresó Fessia, que fue llevado a un centro médico para su atención.
Juan Trento/[email protected]















