Este 5 de agosto el Hospital Alassia cumple 24 años de vida. Con 300 consultas diarias es uno de los nosocomios pediátricos más importantes de la provincia de Santa Fe. La inundación del 2003 y la pandemia del coronavirus fueron, en las voces de sus profesionales y empleados, los desafíos más grandes que les tocó enfrentar. Hoy se destaca como uno de los efectores centro tratantes más importantes del interior del país para las cardiopatías congénitas.
Alassia, el gigante pediátrico de la provincia cumple 24 años de vida
Por Mario Córdoba
Alassia, el gigante pediátrico de la provincia, cumple 24 años de vida
Pablo Ledesma hace nueve años está en el equipo de conducción, primero lo integró como secretario técnico del doctor Osvaldo González Carrillo y desde el 15 de mayo de 2023 se desempeña como director. "Estuve en aquel momento de la historia que fue bisagra como fue el 29 de abril de 2003, cuando el hospital quedó bajo agua, como así gran parte de la ciudad. Fui parte de este crecimiento y hoy, desde este lugar, con el orgullo que significa estar a la conducción de profesionales y no profesionales que integramos un equipo de salud, que tiene por objeto la atención, de lo más preciado que tiene toda sociedad y familia", expresó.
En estas más de dos décadas de historia el crecimiento fue notorio: "Salimos del Gutiérrez (viejo Hospital de Niños) con 15 subespecialidades y hoy tenemos 32, aumentamos en todos los números la producción del hospital, en determinaciones, consultas, atenciones, cirugías. En total, la planta asciende a casi 1.900 personas, de los cuales más de 600 son profesionales de la salud. Vemos entre 250 y 300 consultas diarias por nuestra guardia de emergencia, que está con cinco profesionales algunos días y otros con cuatro. Tenemos 198 camas disponibles entre las de baja complejidad, intermedias, críticas, en los servicios de terapia intensiva, neonatología y en oncología. Pasan por el hospital, más de 2.000 pacientes por semana".
Actualmente estamos en un programa nacional de cardiopatías congénitas como uno de los efectores centro tratantes más importantes del interior del país, con un proyecto de formación de nuevos profesionales y destinado a que en tres años se puedan hacer todas las cirugías de cardiopatías congénitas, las de baja y alta complejidad".
Las obras de refacción que se están desarrollando es otro punto importante en su historia, ya que les permitirá amplificar su capacidad. Entre estas se destaca la remodelación y ampliación de los quirófanos, la incorporación de salas de endoscopia respiratoria y digestiva, y un hagiógrafo. "Esto significará otro salto de calidad y aumento de la complejidad de este hospital que ya es insignia, y ya no solo para el centro-norte de la provincia sino también para las provincias vecinas y en algunas especialidades, incluso para gran parte de la población del sur provincial. Esto nos llevó a posicionarnos como el hospital pediátrico más importante de la provincia", sostuvo el titular del nosocomio.
En palabras de Pablo Ledesma, el Hospital Alassia es: "Mi segunda casa. Donde terminé mi formación, donde pude desarrollar una carrera sanitaria que me llevó a estar acá. Si bien estos cargos son transitorios, la gestión y la administración de un hospital es lo que me apasiona hacer dentro de la medicina".
Otra de las personas claves en la historia de este hospital es Óscar Fernández, técnico administrativo del departamento de mantenimiento. Hace 32 años está en el nosocomio, primero en el Gutiérrez y luego siguió en el Alassia. "Mis comienzos en el primero de estos fueron como estudiante de enfermería y al cabo de tres años cumplí con el requisito de pertenecer a este lugar como profesional", explicó.
Respecto a los desafíos que tuvo que encarar a lo largo de estos años, señaló: "Principalmente fue la recuperación del hospital. En el 2003 sufrimos una inundación bastante grande, donde primero ubicamos el nosocomio en diferentes áreas y sanatorios particulares y tuvimos que poner en condiciones el Hospital Italiano para hacer base. A partir de ahí mudamos todos nuestros servicios y después, recuperamos el edificio en sí, que quedó muy deteriorado.
Ante la consulta de lo que genera el Alassia en su vida, sostuvo: "Realmente es ver nacer un hijo, ese es el sentimiento que alguien como yo, con mis años de antigüedad siente por este hospital".
Laura Valverde es otra integrante clave del efector de salud. "Estoy desde que se inauguró, vengo del antiguo Hospital de Niños Gutiérrez. Soy la jefa técnica del departamento de Diagnóstico por Imágenes desde hace más de 26 años".
Al igual que sus compañeros, la inundación y la pandemia, implicaron un gran desafío como profesional. Sobre cómo vivió la catástrofe del 29 de abril de 2003, contó: "Me tocó vivirlo muy cerca porque en esta área hay herramientas muy caras y todo se perdió. Por supuesto que estuve desde el primer momento. Ese día trabajé a la mañana, me retiré. Habían dicho que acá no se iba a inundar, le pedimos a Dios que al nosocomio no le llegara al agua. Y me llamaron de nuevo, tuve que regresar y me retiré a las 20 horas, cuando me sacaron los gendarmes. Fue tremendo, salvábamos todo lo que podíamos con el agua adentro. Cuando salí no sabía dónde estábamos".
Sobre cómo se vio afectado su trabajo con la pandemia, indicó: "Los dos años trabajamos como todo el mundo, tuvimos mucho personal con esta enfermedad, pero así mismo no se dejó de trabajar en diagnóstico por imágenes".
Valverde, resaltó el personal con el que trabaja codo a codo: "Ya me tengo que ir, pero me llevo lo mejor que hice en mi vida y en mi gestión como jefa, tener un recurso humano hermoso, que va recordarme no solo como la jefa, sino la compañera, la amiga, podés pedirme algo y nunca digo que no".


















