El director de la empresa santafesina CINTER, Juan Carlos Vincenzini, expresó su preocupación por el presente del sector productivo y alertó sobre los efectos de la caída de la actividad, la apertura de importaciones y la falta de políticas de incentivo a la industria nacional.
El impacto de la apertura de las importaciones desde una mirada industrial santafesina: "Es un momento de mucha preocupación"
El empresario local Juan Carlos Vincenzini remarcó que la combinación entre la baja demanda interna y el ingreso de productos importados genera un escenario complejo para la industria santafesina
La producción metalúrgica de la región entró en una profunda crisis.
CINTER es una pyme metalúrgica radicada en el área metropolitana de Santa Fe, especializada en la fabricación y montaje de estructuras metálicas e infraestructura industrial, con más de cinco décadas de trayectoria y participación en obras estratégicas en distintos puntos del país.
En diálogo con el programa Mañana UNO (UNO 106.3), el empresario destacó la trayectoria de las firmas locales y aseguró que atraviesan “un momento de mucha preocupación en todas las ramas de la actividad”.
“Venimos de un período prolongado de merma en la producción. Esto ya lleva más de un año y genera incertidumbre sobre el futuro”, sostuvo.
Preocupación por la apertura comercial
Vincenzini remarcó que la combinación entre la baja demanda interna y el ingreso de productos importados genera un escenario complejo para las empresas locales.
“Hoy se suma una complejidad adicional que es la apertura de importaciones. Ese combo genera una gran preocupación por la sustentabilidad del proyecto productivo”, afirmó. En ese sentido, alertó sobre la llegada de bienes terminados desde el exterior, especialmente desde China, y advirtió que esto puede provocar consecuencias económicas y sociales.
“No es lo mismo importar maquinaria o insumos que traer productos terminados. Eso debilita a la industria nacional”, explicó.
La entrevista en UNO 106.3:
Advertencias basadas en experiencias pasadas
El empresario comparó el escenario actual con procesos anteriores de apertura económica, como los ocurridos durante la última dictadura y en los años noventa. “Estos procesos ya se vivieron y dejaron consecuencias que se lamentaron durante muchos años. Muchas empresas dejaron de producir”, recordó.
Además, señaló que el impacto social puede demorarse, pero termina manifestándose en el empleo y en la calidad de vida.
Consultado sobre el nivel de ocupación laboral, Vincenzini consideró que actualmente existen mecanismos que amortiguan el impacto del desempleo, aunque dudó de su sustentabilidad. “Hay planes sociales y nuevas formas de subempleo, pero no sé si eso es sostenible en el tiempo. Un país no puede vivir solo de servicios”, sostuvo.
Vaca Muerta y desarrollo industrial
Sobre el potencial de Vaca Muerta y la minería, Vincenzini consideró que representan una oportunidad estratégica, aunque advirtió que deben estar acompañadas por políticas de desarrollo local. “Una cosa es extraer recursos y otra muy distinta es generar desarrollo. Si todo se importa, el impacto en la sociedad es mínimo”, señaló. Y agregó: “Hay que aprovechar estas actividades para generar cadenas de valor y empleo argentino”.
Críticas a la falta de protección industrial
El titular de CINTER también se refirió a la dificultad que enfrentan las empresas nacionales para competir en un contexto de apertura total. “Argentina no puede estar completamente cerrada, pero tampoco puede abrirse violentamente y pretender competir con todo el mundo”, afirmó. Según explicó, la competencia con China afecta incluso a potencias como Europa y Estados Unidos. “No es solo un problema argentino. Es un problema global”, indicó.
Las obras de CINTER en el país
Pese al contexto adverso, Vincenzini destacó que la empresa continúa desarrollando proyectos industriales en distintos puntos del país.Entre ellos mencionó la construcción de estructuras para una planta siderúrgica en San Nicolás, trabajos vinculados a Vaca Muerta, una planta de alimentos en Buenos Aires y las obras del estadio para los Juegos Sudamericanos en Santa Fe.
“Hoy tenemos actividad, pero con mucha preocupación por el contexto”, reconoció.
Para cerrar, Vincenzini remarcó la importancia de proteger el entramado productivo como base del desarrollo social. “No se trata de cuidar empresarios, sino de cuidar empresas que generen empleo, valor y tributen en el país”, afirmó.
“Como sociedad tenemos que cuidar algo que costó décadas construir. Si no, después nos preguntamos por qué aparecen los problemas sociales”, concluyó.
LEER MÁS: Crisis textil: los precios de la ropa importada cayeron 25% en dólares, pero las ventas no repuntan











