El Gobierno nacional eliminó el régimen de compensaciones económicas que recibían las empresas de transporte de larga distancia por los pasajes gratuitos destinados a personas con discapacidad, trasplantados y menores con cáncer. Sin embargo, desde el sector empresario aclararon que en Santa Fe la medida tendrá un impacto limitado porque las compañías provinciales ya venían absorbiendo esos costos sin asistencia estatal.
Fin del subsidio a pasajes gratuitos por discapacidad: ¿hay cambios para los santafesinos?
El Gobierno nacional dio de baja el sistema de compensaciones económicas que cobraban las empresas de transporte de larga distancia por los pasajes gratuitos otorgados a personas con discapacidad, pacientes trasplantados y menores con cáncer.
José Busiemi
Impacto limitado en Santa Fe: A pesar de la medida nacional, el sector empresario santafesino asegura que las franquicias por discapacidad ya se cubrían sin aportes provinciales, por lo que no se esperan cambios significativos en la operatividad local.
La decisión fue oficializada mediante la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte, publicada este martes en el Boletín Oficial. Allí se dispuso dejar sin efecto el esquema de subsidios que compensaba parcialmente a las empresas por los boletos gratuitos otorgados en servicios interjurisdiccionales.
“En la provincia no cambia nada”
En diálogo con LT10, el referente de Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (Atap), Rodolfo Wagner, explicó que la resolución impacta principalmente en las empresas que prestan servicios nacionales y remarcó que en Santa Fe el sistema funciona desde hace tiempo sin compensaciones provinciales.
“Acá en la provincia no cambia nada”, resumió el empresario al explicar que Santa Fe nunca adhirió plenamente al esquema nacional de cupos limitados para personas con discapacidad.
“En Santa Fe se puede viajar con cinco, 10, 15 o 30 personas con discapacidad en un mismo colectivo interurbano provincial. Nunca la provincia abonó absolutamente nada en materia de franquicias”, sostuvo.
Wagner detalló que, hasta ahora, Nación reconocía económicamente sólo cuatro pasajes gratuitos por servicio en las líneas nacionales. Con la nueva medida, las empresas deberán seguir garantizando el derecho al viaje gratuito, aunque dejarán de percibir ese reintegro.
“Antes recibían una compensación económica por una parte del pasaje y estaban limitados a cuatro butacas. Hoy eso queda sin efecto”, explicó.
Cómo seguirá funcionando el sistema
Pese al recorte del subsidio, desde el Gobierno nacional aclararon que el derecho a viajar gratis continúa vigente para las personas alcanzadas por la normativa.
En ese sentido, Wagner aseguró que los usuarios podrán seguir gestionando sus boletos normalmente. “La persona cuando quiera viajar deberá acercarse a la ventanilla o gestionarlo vía web y solicitar el pasaje gratuito sin inconvenientes”, indicó.
La resolución también establece que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) deberá controlar el cumplimiento efectivo de las franquicias gratuitas por parte de las empresas.
Crisis del transporte y denuncias por irregularidades
El referente de ATAP también vinculó la situación con la crisis estructural que atraviesa el sistema de transporte y cuestionó la falta de controles sobre algunos certificados de discapacidad. “Hoy se ha convertido en un negocio político para muchas personas. Cuando hay elecciones aparecen un montón de pases truchos y no hay un control absoluto”, denunció.
Además, sostuvo que las empresas no tienen herramientas legales para actuar ante posibles fraudes. “Nosotros no estamos habilitados para retenerle un pase trucho a nadie”, lamentó.
Wagner también expuso el fuerte impacto económico que generan las franquicias gratuitas dentro del sistema de transporte provincial. Según precisó, su empresa registra actualmente unos 9.300 pasajes gratuitos mensuales, con un promedio de 320 usuarios diarios que viajan sin abonar boleto.
“El mes pasado tuvimos un impacto negativo de 120 millones de pesos por el no ingreso de tarifas debido a las franquicias”, afirmó.
Y concluyó: “Si el Gobierno otorga gratuidades y no las reconoce económicamente, el pasajero que paga el boleto termina sosteniendo cada vez más caro el sistema”.

















