El sábado al mediodía A. G. salía de las canchas sintéticas de jockey que están al lado de la pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (Card), en el Parque del Sur. Junto a sus tres chicos emprendía el retorno a su casa por lo que tomó la avenida Mar Argentino hacia el rulo de Cilsa. Sin embargo, a los pocos metros se topó con un enorme bache que, al no poder esquivarlo por la presencia de otros autos, le hizo romper una cubierta.
La avenida Mar Argentino volvió a ser escenario de robos violentos
La mujer detuvo la marcha y llamó a su marido para que la socorra. El hombre llegó en su vehículo y cuando estaba cambiando el neumático, dos sujetos se acercaron y los apuntaron con un arma de fuego. Todo pasó en cuestión de minutos. A. G. le dijo a Diario UNO que ni bien frenó el vehículo y pidió ayuda a su familiar observó que había una persona de unos 30 años que merodeaba en la zona. “Estuve a punto de llamar al 911, pero corté porque no tenía por qué desconfiar de él y no me gusta ser mal pensada. El muchacho se volvió para el lado de la Villa del Centenario y en menos de 10 minutos volvió con otro que vino armado”, relató.
Cuando la mujer vio que estas dos personas salen de entre la arboleda del lugar le avisa a su marido, pero ya era tarde. Los tenían encima. “Mientras mi esposo estaba cambiando la cubierta yo estaba atenta a cualquier movimiento y cuando advierto que se venían ocultando le empiezo a gritar a mi marido. Pero llegaron enseguida. Nos vaciaron los dos autos. Menos mal que no paró otra persona a ayudarme porque sino ya se involucraba a un tercero y es un momento espantoso”, afirmó.
Luego continuó: “Primero le apuntaron a mi esposo y después a mis hijos. Nos apuntaban sin ningún problema, no estaban drogados. Sabían perfectamente lo que estaban haciendo. Se llevaron todo lo que encontraron adentro de los autos.Desde el juego del mate hasta las billeteras, los palos de jockey, el celular de mi marido. Se llevaron todo”.
La víctima aseguró que los ladrones actuaron con total tranquilidad y tiempo. “No fue necesario que utilizaran la violencia. Y se manejan con impunidad, te abren el auto, te lo revisan y se llevan todo lo que hay adentro. Esto fue a cara descubierta”, aseveró.
La situación no duró más de tres minutos. Uno apuntaba a las víctimas y el otro vaciaba los vehículos.“Lo más impactante fue cuando le apuntaban a los chicos. Eso fue una situación más seria. Me pregunto qué es lo que estamos viviendo, por qué tenemos que tolerar todo esto, por qué existe ese bache y no se arregla”, se preguntó.
Los chicos del matrimonio asaltado tienen 12, 10 y seis años. Ellos estaban en el auto de atrás y cuando entraron para revisarlo se asustaron y se bajaron. “Supongo que eso hizo que los apuntaran con el arma. Después hubo varias situaciones en las que apuntaba hacia uno u otro. Pero más allá de eso no hubo violencia. En ningún momento nos dijeron «Dame o te mato». Sin embargo, en todo momento nos apuntaban”.
Ni bien se fueron los asaltantes con su botín, A. G. utilizó el teléfono que le había quedado escondido en sus ropas para llamar al 911. Los uniformados llegaron en cuestión de minutos, aunque no pudieron dar con los individuos que fugaron hacia la Villa del Centenario.
“La denuncia fue radicada en la Subcomisaría Primera del barrio Centenario, pero ellos me dicen que están esperando que el juez dicte la orden de allanamiento. Aparentemente la policía ya tendría identificados quiénes son, pero les falta la orden. Con todo el tiempo que está pasando no creo que encuentren mis cosas. El tema es el trastorno que nos generaron, porque se llevaron la billetera con el carné de la obra social, los documentos, las tarjetas, entre otras cosas. Igualmente sacamos un cálculo rápido que entre todas las cosas sueltas nos llevaron como 3.000 pesos”, contó.
“Yo había escuchado que estaba peligroso ese lugar”, dijo y continuó: “Mi esposo se topó en ese tramo de la Mar Argentino con unos troncos sobre la ruta y consiguió seguir de largo. Pero siempre los problemas son en la misma zona, siempre con la misma gente. Éste no es el primer caso. Si alguien se queda en ese lugar, que no dude en llamar a la policía. La zona es de riesgo y no está bueno para quedarse solo. Ahí está el ingreso al barrio y siempre debería haber policías. Sino estamos desprotegidos”, aseguró.
Otra vez, troncos en el camino
Otro de los graves casos ocurrió el domingo 17, a las 9, también a la altura del Card. En esa oportunidad, un delincuente atravesó un tronco sobre la avenida para obligar a la detención de un vehículo en el cual viajaba un matrimonio. Luego de lograr su objetivo otras dos personas atacaron a la pareja. Uno de ellos, armado, rompió de un culatazo el vidrio del conductor y golpeó en la cabeza al hombre de 61 años, quien sufrió un corte.
Al mismo tiempo, otro de los delincuentes avanzó sobre la pareja del conductor y le arrebató un bolso con pertenencias y documentación. Luego del asalto los ladrones se escaparon hacia la Villa del Centenario.
















