En estas semanas, y pese a haber culminado el ciclo lectivo, la cantidad de alumnos en las escuelas mermará levemente. Mientras en la Nación destacaron mejoras en la calidad educativa, en las instituciones santafesinas las mesas de exámenes están más que completas. Esta semana es el turno de quienes tienen materias previas –es decir que corresponden a años anteriores al que terminan en este 2011– y la próxima empiezan los exámenes regulares. Al momento de ponerse a estudiar la mayoría de los adolescentes, según reconocieron los educadores, deberán preparar más de tres materias.
La mayoría de los chicos se lleva varias materias a rendir
Desde las instituciones educativas indicaron que el problema de la cantidad de chicos que se llevan materias a rendir podría reducirse si los padres realizaran un mayor acompañamiento de los estudiantes y se asegurasen de que participaran de las instancias de apoyo académico que se brindan en muchas instituciones a través de las tutorías.
“Se necesita un mayor compromiso de los padres para que hagan el seguimiento de los chicos. Nosotros tenemos las tutorías que sirven de apoyo académico y teníamos que buscar a los alumnos uno por uno para que vayan”, explicó Liliana Zamora, vicecidrectora de una escuela de nivel medio, y agregó: “A veces los chicos no querían asistir y no se los puede obligar. Para eso necesitamos el compromiso y participación de los padres”.
Libres y regulares
“Siempre hay muchos chicos que se llevan materias a rendir. Hay algunos que se llevan una o dos, pero otros se llevan bastantes. Con las tutorías se registraron mejoras en algunas materias pero el proceso es lento. En educación todo es largo y hay que darle tiempo”, remarcó Alejandra, la vicedirectora de otro establecimiento educativo, quien también reconoció que las materias que más estudiantes reúnen en estas fechas son inglés, matemática, ciencias naturales (incluye física y química) y ciencias sociales.
Por su parte, Zamora indicó: “Los alumnos que deben rendir materias se llevan más de cuatro o cinco; hay algunos que tienen hasta seis, siete o 10 asignaturas para rendir. Otros directamente quedaron libres y tienen que rendir todas. En esos casos es muy difícil que puedan aprobar todas porque son 14 materias para preparar”.
El problema de los jóvenes que han quedado libres porque superaron el total de faltas permitidas –justificadas o no– en el año se notó significativamente este 2011 en las escuelas. Las razones son varias pero priman las inasistencias injustificadas, muchas veces desconocidas por las familias hasta que el terminante informe no llega a los hogares. Pero hay casos en los que la falta de recursos económicos para tomar los colectivos o las dificultades climáticas –este año hubo varios días de anegamientos por las lluvias– generaron una situación irreversible.
“Nuestros chicos viven lejos, muchas veces tienen varias faltas y eso hace que pierdan regularidad en algunas materias”, marcó Alejandra.
Por su parte, Zamora también reconoció que en esta oportunidad le sorprendió la cantidad de jóvenes que llegaron a esa instancia y remarcó lo difícil que se les hace el pasar de año. “Hace varios años que no teníamos esta situación; en este ciclo lectivo aproximadamente 20 chicos perdieron su regularidad –mencionó–. Si son chicos que quedaron libres es muy difícil que hayan tenido las materias al día y hayan podido aprovechar el año para incoporar todos los contenidos necesarios”.
Clases particulares
Frente a la realidad de los jóvenes hay muchos padres, en general de las escuelas de gestión privada, que optan por contratar los servicios de profesores particulares para que preparen a sus hijos de cara a las mesas de exámenes.
A esta altura del año los institutos que preparan alumnos están redoblando los turnos y sumando jóvenes que llegan, la mayoría de las veces, empujados por padres desesperados que han agotado las instancias previas o bien no están dipuestos a dar batalla dentro del hogar para que los chicos estudien.
Hay algunos institutos y profesores que ya se están preparando para dar clases incluso entre Navidad y Año Nuevo porque la demanda es mucha y las mesas de exámenes se extienden, en casi todas las escuelas, hasta esa época. Sin embargo, los más precavidos comenzaron a prepararse hace algunos meses, cuando el trimestre aún no cerraba y se mantenía la esperanza de salvar alguna de las materias. En los institutos confirman lo que marcan las escuelas, la mayoría de los chicos debe rendir más de tres materias.















