La ciudad de Santo Tomé fue escenario de una movilización en reclamo de justicia por el crimen de Jeremías Monzón, en una jornada que reunió a familiares, allegados y vecinos que acompañaron el pedido de justicia y la baja de la edad de imputabilidad.
Marcha por Jeremías: Santo Tomé se movilizó para reclamar justicia y pedir la baja de la edad de imputabilidad
La convocatoria se realizó en Plaza Libertad y fue impulsada por la familia del joven asesinado junto a vecinos y organizaciones. Además del reclamo judicial, insistieron en la necesidad de frenar la difusión del video del crimen y exigieron cambios en la legislación penal juvenil.
Cientos de personas se congregaron desde las 19.30 en Plaza Libertad, luego de lo que fue la conferencia de prensa brindada por la familia del joven junto a sus abogados, en la que confirmaron que solicitaron una medida cautelar para prohibir la difusión del video del asesinato, que comenzó a circular en redes sociales.
La movilización tuvo como eje central el reclamo por la baja de la edad de imputabilidad. Romina señaló que, aunque la situación de los asesinos de su hijo no se modificará, avanzar en ese debate podría evitar que otras familias atraviesen una tragedia similar.
Marcha en Santo Tomé
Durante la marcha, una de las personas que se manifestó explicó que la convocatoria fue organizada de manera formal por la familia de Jeremías y acompañada por un grupo de vecinos que se reunieron “por una misma causa: que se haga ley y que paguen por lo que hicieron”. En ese sentido, remarcó que los responsables “actuaron como adultos, pero hoy no están cumpliendo una condena”.
La manifestante sostuvo que la viralización del caso generó mayor visibilidad y acompañamiento social, aunque lamentó que haya sido necesario que circulara el video para que el reclamo tome dimensión. “Yo no lo vi y no lo pienso ver”, señaló, y agregó que “es una pena que la gente haya tenido que enfrentarse a algo así para dimensionar lo que pasó”.
Un debate que trasciende lo local
Desde los organizadores indicaron que el impacto inicial del caso se concentró en Santa Fe y Santo Tomé, pero advirtieron que el debate ya alcanzó nivel nacional, especialmente en torno a la legislación penal juvenil. “Hoy los asesinos de Jeremías están caminando como si nada, mientras él ya no está”, expresaron, al insistir en la necesidad de modificar la ley para que “todo el que haga daño, pague”.
La marcha cerró con un llamado a la sociedad y a la dirigencia política para que el reclamo se traduzca en cambios concretos, al tiempo que reiteraron el pedido de respeto hacia la familia y la víctima, evitando la difusión de imágenes que profundizan el dolor.
El dolor de la familia y el pedido de frenar la viralización
Durante el contacto con los medios, Romina, la madre de Jeremías, volvió a expresar el impacto que genera la circulación de las imágenes. Señaló que la viralización del video “es reabrir permanentemente la herida” y remarcó que su difusión agrava el proceso de duelo y expone a la familia a un sufrimiento constante.
Según relató, la existencia de ese material vuelve “muchísimo más triste, más doloroso, más angustiante y más difícil” atravesar la pérdida, al tiempo que cuestionó tanto la violencia del hecho como la actitud de quienes replican las imágenes. En ese marco, aclaró que la situación judicial de los responsables no cambia por la difusión del video, pero sí se profundiza el daño emocional sobre los allegados.
Desde la defensa de la familia explicaron que se pedirá al juez interviniente la prohibición de difundir cualquier video, foto o reproducción fílmica vinculada al caso, y exhortaron a la sociedad a actuar con responsabilidad, eliminando el material en caso de recibirlo y evitando su reenvío.














