El exceso de velocidad es una de las principales causas de los siniestros viales con víctimas fatales. Hasta hace poco tiempo la provincia no contaba con elementos para realizar controles que permitieran penar e intentar reducir ese tipo de infracciones. En la actualidad, la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) cuenta con dos cinemómetros fijos y dos móviles. Sólo con cuatro aparatos cada mes se labran un promedio de 5.000 actas por exceso de velocidad.
Por exceso de velocidad se labran 5.000 actas mensuales
“El número de actas labradas hasta el momento está acorde con lo que se esperaba. Tenemos un promedio de 5.000 actas mensuales entre los equipos fijos y los móviles. Estos últimos no generan tantas actas como los fijos, pero contribuyen mucho más a la sensación de control”, le dijo a Diario UNO el subsecretario de la APSV, Mariano Cuvertino.
Las vacaciones de verano son momentos críticos en cuanto al tránsito vehicular en las rutas. Sin embargo, la provincia sólo podrá contar para esa época del año con los aparatos que tiene en la actualidad más el convenio con seis municipios y comunas que cuentan con sus radares.
El proceso licitatorio para la adquisición de nuevos equipos que se inició en octubre con la apertura de sobres todavía está en la etapa del proceso de análisis técnico y de la oferta económica que puede llevar entre 30 y 60 días. “La idea es poder firmar el contrato a fines de diciembre o en enero. Suponiendo que se cumpla con ese tiempo, a los móviles se los puede poner en la calle en 15 días, pero para los fijos se necesita mucho más tiempo porque requieren de la habilitación que hace el Inti (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y Comercio Interior, que son trámites que no manejamos nosotros”, explicó Cuvertino.
En total está en trámite la compra de 23 equipos, de los cuales hay ocho móviles y 15 fijos. Eso dejaría con un total de 10 radares móviles y 17 fijos operados por la provincia.
El funcionario aseguró que hasta el momento la experiencia de radarización “es positiva”, pero es “absolutamente necesario llevar la cantidad de equipos a un número razonable para cubrir todo el territorio provincial”.
Para nosotros esto significó una experiencia piloto para conocer y para ir afinando sistemas como las autorizaciones de Vialidad, el tendido de luz eléctrica, las habilitaciones de los medios de pago, las interfaces para las consultas de los usuarios, entre otras. Todas esas cuestiones constituyeron toda una serie de servicios en torno al acta propiamente dicha que ya los fuimos gestionando y resolviendo en el transcurso del año y que nos va a acelerar la puesta en funcionamiento de los equipos que se están terminando de comprar”, argumentó.
Por otra parte, la Agencia Provincial de Seguridad Vial ya tiene estipulado dónde se ubicarán los nuevos equipos y, además, ya tiene cursados los pedidos de habilitaciones pertinentes. “La idea sería fortalecer algunas rutas provinciales. En enero iniciamos el trámite de habilitación para los fijos y no tuvimos respuesta alguna. Para esos aparatos hay que contar con la habilitación de las vialidades porque hay que introducirlos en las calzadas. Si Vialidad Nacional no nos habilita hacerlo en rutas nacionales, los fijos irán a las rutas provinciales y en las rutas nacionales operaremos con los móviles”, señaló.
Por último dijo: “Los lugares donde se harían los controles están determinados por el tránsito medio diario de las rutas como por los índices de siniestralidad de las mismas. Entre las rutas 11, 33 y 34 (todas nacionales), tenemos casi el 40 por ciento de la siniestralidad. Por eso es importante contar con la habilitación de Vialidad. Mientras seguimos gestionando eso vamos a operar en las rutas nacionales con los equipos móviles. Eso nos va a permitir una cobertura interesante”.
















