En el Seminario Metropolitano "Nuestra Señora de Guadalupe" se forman los futuros sacerdotes de la Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz y de la diócesis de Rafaela. Actualmente cuenta con doce seminaristas, un número que se ha ido reduciendo a lo largo de los años, cuando en la década de los 90 solían ser más de 40. Las autoridades reconocieron esta merma, en diálogo con UNO Santa Fe, pero como contrapartida señalaron el bajo nivel de abandono que se registra en los últimos años.
Son solo 12 los santafesinos que realizan el seminario para ser curas, y se elevó el promedio de edad
El Seminario Metropolitano "Nuestra Señora de Guadalupe" cuenta con doce jóvenes que se están formando para ser sacerdotes.
Los doce seminaristas son en su mayoría de la ciudad de Santa Fe, pero también hay de Santo Tomé, San Justo, Nelson, Sauce Viejo, Humboldt y Maciel. Algunos tienen 20 años, terminaron la secundaria y comenzaron. Pero también hay casos de otros chicos que tienen más de 30 años, que empezaron una carrera, pero luego optaron por volcarse de lleno a la fe.
"Tuvimos la semana pasada un encuentro con formadores de todo el país, de seminarios de distintos puntos de Argentina, y en todos lados es más o menos está la media. Se viene viendo una baja, por eso nosotros a los sacerdotes les pedimos que cuando haya un joven que manifiesta el deseo, que trate de empezar a hablarlo. La vocación está en muchos jóvenes", dijo a UNO Santa Fe el Vicario General del Arzobispado, Marcelo Blanche.
"Algo que dio un resultado lindo este año fue en enero que se hizo una misión juvenil en Nelson donde fueron 150 jóvenes de toda la diócesis a una misión, estuvieron 10 días. Muchos jóvenes al estar en contacto con los seminaristas los veían y se preguntaban ¿Y por qué yo no?", destacó.
A la hora de buscar las razones en que haya disminuido la cantidad de seminaristas en los últimos años, Blanche consideró que "antes cuando uno terminaba la secundaria tenía más claro el panorama. Hoy los chicos terminan la secundaria, empiezan una carrera y después otra. El promedio de edad aumentó en el seminario, es como que les cuesta definir".
"Son ocho años, Entonces por ahí faltan esos desafíos grandes, esos proyectos a largo plazo, hoy es todo muy inmediato. Entonces un planteo así tan largo, a veces como que a muchos los tira un poco abajo. Y después hay un abanico de tantos factores...los chicos están influenciados por muchas cosas, a veces la misma sociedad que hace otras propuestas donde Dios va quedando de lado y se buscan otras cosas", observó.
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En qué consiste
El seminario consta de ocho años de formación. Los primeros cuatro años, el nivel básico, se basan en estudios de filosofía que otorga a los seminaristas el título de profesores de nivel medio y terciario. Luego comienzan otros cuatro años de teología, que les da el título de profesor en ciencias sagradas.
La formación tiene cuatro bases: la humana, la intelectual, la espiritual y la pastoral. La base humana contempla que la persona sea "sana en sus deseos" y sus valores. Lo intelectual hace referencia al estudio de diversas materias como cualquier instituto terciario. En cuanto a la parte espiritual, se trata de como uno interiormente va viviendo el proceso de convertirse en cura. Y por último la parte pastoral, ya que a partir del segundo año del seminario comienza el trabajo en las parroquias, donde los chicos van a ayudar a los sacerdotes.
El seminario no es como una carrera terciaria normal donde un joven se inscribe y comienza a cursar. El proceso empieza en la parroquia a la que el joven asiste, y lo primero que se recomienda hacer es hablar con el sacerdote que está en la parroquia. El párroco tiene que observar que no se trata de un deseo pasajero, que realmente hay un proyecto de vida. Si esto ocurre, se lo invita a un retiro vocacional que se organizan una vez por mes, donde se vivencia de cerca el seminario durante un día y medio. Allí se dan algunas charlas y reflexiones junto a las autoridades.
"Se trata de que lo previo al seminario sea realmente un trabajo de un sano discernimiento, porque a veces uno ve que los chicos tienen una ilusión que es solamente eso, una ilusión, no es un proyecto de vida", destacó Blanche.















