Luego de colgar los botines los hermanos Domínguez (Eduardo y Federico) decidieron ser entrenadores. En el caso del primero se hizo cargo del plantel de Huracán y las cosas le fueron relativamente bien más allá del final en el club de Parque Patricios.
Un presente muy distinto entre los hermanos
Y ahora siendo el DT de Colón la campaña es muy buena, con cuatro triunfos y apenas un empate además de ganar el Clásico. Por lo cual el momento que está atravesando en la institución rojinegra lo convierte en indiscutible producto de la manera en que viene planteando de manera acertada los partidos.
En cambio su hermano Federico vive horas amargas, ya que dejó de ser el entrenador de Boca Unidos luego de cosechar la quinta derrota consecutiva y la cuarta en condición de local. Su debut en el banco se produjo dirigiendo a Armenio y desde el año pasado estaba en la entidad correntina.
Pero las cosas no fueron bien y el domingo luego de perder en su cancha ante Almagro por 2-1 el ex-futbolista de Vélez dijo basta y se fue. El saldo de su paso como técnico de Boca Unidos indica que ganó cuatro cotejos, empató dos y perdió ocho.
Como se puede observar, el presente de los hermanos es muy diferente, mientras uno saborea las mieles del éxito, el otro debe tratar de digerir la amargura sufrida por el bajo rendimiento del equipo que hasta hace algunas horas dirigía.
















