Victoria Rodríguez
Unos 170 jóvenes pudieron volver a estudiar en Santa Fe
Diario UNO de Santa Fe
Trabajos prácticos, flexibilidad en la asistencia y carga horaria, la posibilidad de ir a la escuela con sus bebés y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación fueron algunas de las estrategias que implementaron las escuelas, en el marco del plan Vuelvo a Estudiar, para que 170 adolescentes de la ciudad puedan retomar sus estudios.
Ayer se realizó un encuentro de docentes y directivos que trabajaron este año con el programa lanzado por el Ministerio de Educación. Allí compartieron sus experiencias y hablaron de las dificultades en la implementación, aunque todas las escuelas coincidieron en que esto les ha permitido sumar herramientas a un trabajo que ya venían haciendo.
Por su parte, la titular de la cartera Claudia Balagué señaló que el desafío para el año próximo es duplicar la cantidad de jóvenes a los que se ha podido llegar con la iniciativa. “La verdad es que estamos contentísimos porque ha sido una etapa relativamente corta, si uno piensa los términos de la educación. Ya vemos logros importantes y el compromiso de todas las escuelas que están trabajando de manera articulada”, manifestó en diálogo con Diario UNO y agregó: “Tenemos el desafío para 2014 de duplicar el número de chicos, de barrios y de escuelas involucradas para que sea un programa que tenga muchas más contundencia dentro del territorio”.
Adaptaciones y cambios
Desde las escuelas y la cartera educativa coincidieron en que las principales dificultades que enfrentan los jóvenes para continuar sus estudios están vinculadas a la necesidad de trabajar para sostener a su familia, la maternidad y los problemas de integración en el curso.
“Para las chicas, el embarazo es la principal razón de abandono porque, muchas veces, no cuentan con un acompañamiento que les permita seguir estudiando con sus bebés, que es lo que intentamos hacer con el plan Vuelvo a Estudiar”, explicó Balagué y siguió: “Un tema que nos ha sorprendido mucho es que hay chicos que dejaron de estudiar porque no se sentían integrados con el grupo o con la escuela. Hemos notado que es un tema que tiene una alta prioridad entre las causas”.
Frente a cada una de esas realidades fue posible pensar distintas estrategias que pudieran dar respuesta a las situaciones particulares. Al respecto, las autoridades escolares remarcaron el valor que cobraron las netbooks del plan Conectar Igualdad para promover un mayor contacto entre los estudiantes y los docentes, en particular cuando los primeros no podían asistir a las clases. También hubo un trabajo interdisciplinario con otras áreas de gobierno para atender necesidades puntuales y se flexibilizaron las condiciones de asistencia, entre otras medidas que se tomaron.
En la escuela Nº 512, Silvia y Juan trabajaron como consejeros de los chicos y trabajaron en la identificación de las problemáticas y pensaron, junto a los directivos, en las respuestas que podían darse. “Pensamos en armar un blog, aprovechando las netbooks y la conectividad a internet, donde los docentes pudieran colgar los trabajos para que los chicos los descarguen y los completen”, contó Silvia.
En esa institución los chicos que se presentaron en el marco del plan tenían dificultades para realizar el cursado porque trabajan todo el día y, uno de los casos, era una chica que había perdido un embarazo por lo que tenía problemas emocionales. “Tuvimos que diseñar un trayecto especial y paralelo porque no podían estar en la escuela”, contaron.
Al respecto destacaron que fue central contar con el apoyo de los profesores a quienes, primero, se les explicaron las características del programa porque lo desconocían. “Hubo un muy buen acompañamiento de los docentes. Aunque querían asesoramiento y acompañamiento de los referentes del plan”, dijeron.
Más chicos, más desafíos
Consultada sobre cuáles serán las estrategias concretas que se profundizarán el año próximo dentro del Vuelvo a Estudiar, la ministra señaló: “Es un plan integral, que tiene varias etapas. Una de ellas se hace en territorio con equipos mixtos de distintos ministerios y de los municipios que intervienen en este plan. Se va visitando chico por chico para analizar cuál es la mejor perspectiva para reinsertar en el sistema educativo a cada joven. En la segunda etapa, que es con la escuela, seguiremos generando referentes y consejeros que son jóvenes y eso les permite una cercanía mayor por una cuestión generacional. Ellos son los encargados de acompañarlos durante todo el trayecto y ven que no tengan nuevos tropiezos dentro de la escolarización”.
Por último, reconoció que “por supuesto esto va a requerir involucrar más escuelas, a más gente relacionada con el plan y a más municipios, a medida que vamos viendo cómo avanzamos”.
















