El jueves el ex baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez, fue condenado a 18 años de prisión por el homicidio de su esposa, Wanda Taddei, quien murió tras las graves quemaduras que sufrió en febrero de 2010 en su casa del barrio porteño de Mataderos. Para el padre de la víctima, el fallo pone fin a las mentiras de su ex yerno. Y las organizaciones que luchan contra la violencia de género cuestionaron que se haya agregado el atenuante de la emoción violenta. A poco de conocerse el fallo, otra mujer sufría quemaduras en más de la mitad de su cuerpo y perdía un embarazo de siete meses. Los hechos volvieron a echar luz sobre casos resonantes que conmovieron a la sociedad en los últimos años.
Violencia de género: cada año se incrementan víctimas
Según relevamientos de distintas ONG que trabajan el tema desde la muerte de Taddei, otras 51 mujeres corrieron la misma suerte. Una muestra más que clara que la violencia machista está muy presente en los hogares santafesinos y argentinos y que se expresa de las maneras más perversas imaginables.
Un incremento
El hecho de que el asesino de Taddei haya sido su marido, el ex baterista de Callejeros, fue el punto fuerte que permitió dar más visibilidad a la violencia contra las mujeres. Desde ese terrible crimen hasta la actualidad, en los medios de comunicación se publicaron 51 casos más.
La inexistencia de estadísticas oficiales genera que las ONG que trabajan la temática deban realizar sus propias estadísticas a partir de las noticias que se publican en los medios de comunicación a nivel local, provincial y nacional. Son esos números los que marcan la gravedad de la situación que se vive en la actualidad. Mientras se gastan millones de pesos en medidas de seguridad en las calles, para las mujeres argentinas es mucho más habitual morir en sus casas a manos de personas que alguna vez quisieron.
De todas maneras aún no queda claro si lo que se incrementan son la cantidad de víctimas o la visibilización de las mismas a partir de la difusión de las medidas para terminar con la violencia de género.
Ada Rico, titular de la Casa del Encuentro, una ONG reconocida en tratar la violencia de género, señaló –en declaraciones a medios nacionales– que el caso de Wanda fue un disparador para que otros hombres violentos imitaran el accionar de Eduardo Vázquez al mantener una pelea con sus parejas.
Rico cree en la idea del “crimen perfecto”, eso es “de quemar para borrar las huellas”. Según su experiencia en la problemática, “como Vázquez estuvo libre al principio, en algunos varones quedó la sensación de impunidad. Este fallo es una vergüenza, estamos indignados, tendría que haber recibido perpetua. Es un número significativo 51 muertes”, se quejó Rico.
La impunidad
Al enterarse en la cárcel que había sido condenado a 18 años y no a los 35 que debía cumplir como mínimo, ya que la querella reclamó la reclusión perpetua, el músico se comunicó con su defensor, Eduardo Guarna, ante quien se manifestó “impactado y emocionado”, reveló el abogado defensor.
Una vez afuera de la sala, tanto el abogado querellante que representó a los Taddei, Leonardo Rombolá, como el fiscal del juicio, Oscar Ciruzzi, coincidieron en que, aunque deberán leer los fundamentos del fallo, tomaron la decisión “con sorpresa”. “No hay un solo índice de emoción violenta. (Vázquez) dice que se sentó y se fumó un cigarrillo, ¿dónde está la emoción violenta?”, dijo Rombolá, y remarcó que “ni la defensa introdujo esa hipótesis” en su alegato.














