Leonardo Madelón no esquiva el análisis ni se refugia en discursos vacíos. En contacto con la prensa, el entrenador de Unión expuso con claridad quirúrgica el momento del equipo, defendió el proceso construido durante 2025 y dejó una definición que funciona como hoja de ruta: competir, crecer y mejorar, sin vender objetivos que después se vuelven una carga.
Madelón marca el rumbo y avisa: "Unión está para mejorar, crecer y no quedar preso de palabras"
Leonardo Madelón fijó una línea clara en Unión: potenciar lo hecho en 2025, sostener el proceso y competir sin promesas grandilocuentes.
Por Ovación
Prensa Unión
Al ser consultado sobre el horizonte para la nueva temporada, el DT fue terminante al explicar que “yo se lo dije al presidente, a los jugadores y a todos: Unión está para mejorar lo del año pasado y seguir creciendo”, y enseguida justificó su postura al advertir que “no hay que quedar preso de palabras que después no se pueden cumplir, porque cuando te ponés una meta y no la lográs, eso se transforma en fracaso”.
Desde esa lógica, Madelón sostuvo que el crecimiento sostenido es, para él, un objetivo en sí mismo, al remarcar que “seguir mejorando como club, como equipo y como institución siempre es algo positivo”, una frase que resume su manera de entender la gestión deportiva en un fútbol argentino cada vez más imprevisible.
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Un balance con respaldo futbolístico
Lejos de apoyarse solo en sensaciones, el técnico tatengue defendió el trabajo realizado con datos concretos, al subrayar que “hicimos un buen campeonato, salimos segundos detrás de Boca, fuimos uno de los equipos más goleadores de la fase regular y tuvimos ocho vallas invictas”, números que, según su mirada, reflejan que “fue un equipo duro, competitivo y que llegó mucho”.
Incluso, al recordar la eliminación, Madelón contextualizó el golpe al señalar que “nos eliminó Gimnasia, que era el equipo que menos pensaba que podía hacerlo, pero eso habla de lo parejo que está todo”, y reforzó esa idea al recordar que “a Racing y Estudiantes les ganamos en el torneo y terminaron jugando la final”.
Un fútbol argentino que empareja ilusiones
El entrenador rojiblanco amplió el análisis al escenario general del fútbol local, donde considera que las diferencias históricas ya no garantizan resultados, al afirmar que “acá no sabés quién va a estar arriba, Platense salió campeón y le ganó a los tres grandes de visitante, algo que en otros países no pasa”.
En esa comparación, Madelón explicó que “en Italia o en España ya sabés que hay tres o cuatro equipos que van a pelear arriba”, mientras que en Argentina “eso para clubes como nosotros es lindo, porque no parece imposible”, siempre y cuando “estés bien como grupo y como equipo, y hoy Unión está bien”.
Al abordar el movimiento del plantel, el DT fue realista y evitó dramatizar, al detallar que “se fue Tagliamonte, llegó Mansilla y se fue Mauricio Martínez, que fue muy importante para nosotros”, aclarando que “son contratos y decisiones que muchas veces no pasan por uno”. En ese contexto, Madelón remarcó que “no estamos mal, hay muchos chicos para ir viendo y motivando”, aunque reconoció que “sabemos que alguno puede llegar a irse porque jugaron bien”, una situación habitual en el mercado local.
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Tras el triunfo ante Alianza Lima, el entrenador priorizó las formas por sobre el resultado, al explicar que “en los dos goles fuimos bien a presionar, llegamos muchas veces y me gustó verlos enteros, bien físicamente, con la estructura de equipo que tenemos siempre”. Sin embargo, volvió a insistir en su mensaje central al remarcar que “lo más difícil es sostener, medir las palabras y no quedar preso de una frase”, y sintetizó su pensamiento al afirmar que “crecer y mejorar es lo más coherente”.
Unión como casa y una ausencia que pesa en la ciudad
En un tramo más íntimo, Madelón habló desde el sentido de pertenencia al expresar que “Unión es mi casa, me fue bien como jugador y como entrenador, siempre vuelvo convencido, con un cuerpo técnico capaz y un grupo sano”.
Finalmente, dejó una reflexión que trasciende lo deportivo al señalar que “el clásico falta en la ciudad, lo digo de corazón, porque una ciudad necesita esa pimienta del día a día”, aunque aclaró que “no me corresponde meterme en la institución vecina”.
















