A horas del cierre oficial del mercado de pases, en Unión predomina una sensación ambigua: conformidad por lo poco que llegó, pero también frustración por las gestiones que no prosperaron. Leonardo Madelón había sido claro en su diagnóstico tras el empate ante Platense y también en sus necesidades, aunque el panorama no terminó de acomodarse a sus deseos.
Unión baja la persiana del mercado sin más novedades y con sabor a poco
El cierre del libro de pases encuentra a Unión con solo dos refuerzos y varios objetivos que no pudieron concretarse, pese a los pedidos de Madelón.
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
El entrenador encontró una rápida respuesta en Matías Mansilla, quien debutó con una actuación sólida y se ganó los aplausos del DT. El arquero fue el primer refuerzo en sumarse y, por ahora, el único que ya tuvo rodaje oficial. Su rendimiento trajo tranquilidad en un puesto que venía generando dudas y justificó la apuesta del cuerpo técnico.
La otra cara nueva es Brahian Cuello, extremo que llegó desde Delfín de Ecuador justo el día del partido frente al Calamar. Si bien todavía no sumó minutos, Madelón destacó sus características ofensivas y su capacidad para jugar por ambas bandas, algo que el técnico considera clave para ampliar variantes en ataque.
Gestiones que no llegaron a destino en Unión
Más allá de esas incorporaciones, Unión intentó moverse por otras opciones que finalmente quedaron en la nada. La prioridad era sumar un volante central y los nombres apuntados fueron Rodrigo Saravia e Iván Gómez.
Saravia, recientemente desvinculado de Belgrano, optó por seguir su carrera fuera del país, mientras que por Gómez la respuesta de Platense fue tajante: solo salía por una venta, una condición que escapó a las posibilidades económicas rojiblancas.
También quedó en el camino la alternativa de Lucas Besozzi, y si bien hubo interés por Mauricio Martínez, su contrato vigente con Rosario Central enfrió cualquier negociación concreta. En las últimas horas apareció en escena Nicolás Retamar, de Independiente Rivadavia, aunque el sondeo no avanzó lo suficiente.
Lo que viene después del cierre
Con el libro de pases cerrando este martes a las 17, todo indica que Unión se quedará únicamente con Mansilla y Cuello como refuerzos. De esta manera, se posterga —al menos por ahora— el regreso de Caramelo Martínez, un nombre que seduce al entrenador pero que depende de una ingeniería económica compleja.
La única puerta que podría abrirse más adelante sería mediante una venta al exterior. Allí aparece Mateo Del Blanco como uno de los futbolistas con mercado, aunque su salida también implicaría un problema: el lateral izquierdo quedaría con Bruno Pittón como única opción natural.
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Sin embargo, no habría que descartar que una nueva salida de Leonel Verde, quien regresa desde el CSKA de Moscú, le abra a Unión la alternativa de sumar a otro jugador, independientemente de lo que ocurra con Del Blanco u otro jugador sobre el cual hay expectativas de venta.
Así, Unión se prepara para afrontar lo que viene con un plantel que, a juicio del cuerpo técnico, quedó corto en algunos sectores. El mercado se cierra, las chances se agotan y Madelón deberá apostar a potenciar lo que ya tiene puertas adentro.
















