Iván Delfino consiguió en sus dos primeros partidos al frente de Colón lo que necesitaba de manera inmediata: ganar. El nuevo ciclo del entrenador arrancó con dos triunfos consecutivos, ambos en el Brigadier López y ante equipos que tienen otros objetivos en este tramo de la Primera Nacional.
Delfino hizo lo urgente: ahora Colón necesita encontrar su identidad
Colón ganó sus dos primeros partidos con Iván Delfino y se mantiene a siete puntos de Ferro y a dos de Morón. La gran materia pendiente es el funcionamiento.
Por Ovación
UNO Santa Fe / José Busiemi
Los resultados le permitieron al Sabalero mantenerse expectante en la parte alta de la Zona A. Ferro sigue siendo el líder, con siete puntos de ventaja, mientras que Deportivo Morón aparece segundo, a dos unidades de Colón y con un partido pendiente.
El objetivo principal de Delfino, entonces, está cumplido. Pero ahora comienza otra etapa de su trabajo: hacer que Colón juegue mejor.
Dos victorias, pero poco fútbol en Colón
El análisis de los dos partidos no puede quedarse solamente con el resultado. Colón ganó, sumó seis puntos y mantuvo su ilusión intacta, pero las actuaciones estuvieron lejos de ser convincentes.
Ante San Telmo ya había mostrado dificultades para controlar el partido y generar juego, de hecho lo terminó ganando con un polémico penal que convirtió Ignacio lago. Sin embargo, lo sucedido el sábado frente a Patronato fue todavía más evidente.
El equipo entrerriano atraviesa una profunda crisis deportiva e institucional y, pese a eso, fue superior durante buena parte del primer tiempo. Colón sufrió, no encontró respuestas futbolísticas y tuvo que apoyarse en una gran actuación de Matías Budiño, quien resultó determinante para mantener el arco en cero.
En ese contexto, el 1-0 conseguido por Agustín Toledo fue un auténtico golazo, pero también estuvo completamente alejado de lo que había mostrado el partido hasta ese momento. El Sabalero se fue al descanso arriba, aunque el desarrollo indicaba otra cosa.
Cuando apareció el golpe, Patronato se cayó
El segundo tiempo fue diferente. El gol de Toledo golpeó fuerte a Patronato, que perdió confianza y terminó entregándose paulatinamente.
Colón aprovechó ese escenario y encontró los espacios para ampliar la diferencia. Ignacio Lago marcó el segundo, mientras que Matías Muñoz convirtió el tercero para sellar una goleada que, por el resultado, terminó siendo contundente, pero que no refleja exactamente lo sucedido durante los primeros 45 minutos.
Ahí está el punto que Delfino seguramente tendrá más presente a la hora del análisis: Colón ganó 3-0, pero no necesitó jugar como un equipo que pretende pelear por un ascenso.
Y esa diferencia entre ganar y convencer puede ser determinante cuando llegue la etapa decisiva del campeonato.
Ahora empieza el verdadero desafío para Delfino en Colón
Lo urgente ya está resuelto. Delfino necesitaba resultados y los consiguió. Además, lo hizo inmediatamente después de asumir y sin margen para dejar puntos en el camino. Ahora la exigencia cambia.
Colón necesita encontrar una identidad, un sistema que se adapte mejor a sus futbolistas y, fundamentalmente, un funcionamiento que le permita competir de igual a igual contra los equipos que tienen sus mismas aspiraciones.
Porque los próximos compromisos serán diferentes. Primero llegarán dos salidas consecutivas: San Miguel y Racing de Córdoba. Después, el calendario pondrá enfrente a rivales de mayor jerarquía y con objetivos similares a los del Sabalero en la pelea por el ascenso.
Ahí será donde Colón deberá mostrar cuánto creció desde la llegada de Delfino.
El resultado sostiene la ilusión de Colón
El panorama, de todas maneras, es positivo desde lo numérico. Colón ganó los dos partidos que disputó desde el regreso de Delfino, convirtió cuatro goles y no recibió ninguno.
Además, se mantiene tercero y a una distancia que todavía le permite mirar hacia arriba. Ferro está siete puntos por delante y Morón apenas dos, aunque cuenta con un encuentro menos.
Por eso, estos seis puntos tienen un valor enorme. Le permitieron al Sabalero no perder terreno y llegar al tramo final con posibilidades concretas. Pero ahora comienza la parte más difícil del trabajo.
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Delfino consiguió lo inmediato y urgente. Ahora deberá encontrar lo importante: un Colón sólido, confiable y con una identidad futbolística definida. Porque para soñar seriamente con el ascenso no alcanzará con ganar; el Sabalero necesitará también convencer. Y cuanto más se acerque el desenlace de la temporada, menos margen tendrá para depender solamente de las individualidades o de actuaciones como la de Budiño.
El objetivo sigue siendo el mismo desde que comenzó el campeonato: ascender. Y el nuevo ciclo de Delfino ya dio sus primeros pasos con resultados. Ahora llega el momento de construir el equipo que pueda sostener esa ilusión hasta el final.
















