A poco más de un mes de haber asumido formalmente, José Alonso describió con crudeza lo que significaron sus primeros 44 días al frente de Colón. Con tono reflexivo y autocrítico, reconoció el impacto personal y emocional que implicó el inicio de la gestión.
José Alonso: "Colón necesita estabilidad, credibilidad y un proyecto sin deudas"
José Alonso trazó un diagnóstico profundo tras sus primeros 44 días de gestión en Colón. Reconoció el desgaste personal y defendió las decisiones tomadas.
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
“Estoy un poco más flaco, más canoso seguro, pero es parte de la pasión, del corazón que uno pone en el club que ama”, expresó, al tiempo que aclaró que el tiempo real de trabajo fue incluso mayor al que marca el calendario. Recién el 9 de diciembre la comisión quedó habilitada administrativamente y, en el medio, las fiestas de fin de año no frenaron una dinámica que describió como “24/7 para el club”.
Alonso, la decisión de volver y un ideario claro en Colón
Alonso confesó que dudó mucho antes de regresar a Colón, una situación que era conocida en el mundo político del club. Sin embargo, aseguró que cuando tomó la decisión ya tenía en su cabeza un ideario de gestión definido, con objetivos concretos.
El primero fue la incorporación de un director deportivo con peso específico y reconocimiento nacional. “Nunca lo dije hasta el final”, aclaró, antes de destacar la llegada de Darío Colotto, a quien señaló como una pieza clave para ordenar conceptos y darle un salto de calidad al proyecto.
Inhibiciones, plantel y urgencias de Colón
El segundo gran objetivo fue resolver las inhibiciones y armar un plantel contrarreloj. Alonso recordó que el club estaba ante una situación límite: “Prácticamente un plantel que se iba entero y otro que había que reemplazar, con solo un mes de pretemporada”.
Esa urgencia marcó el inicio del proyecto deportivo, que el propio presidente definió como rápido y condicionado por la necesidad, pero inevitable para intentar recuperar competitividad y generar una primera respuesta futbolística.
El tercer eje, y quizás el más delicado, fue el ordenamiento institucional, una tarea que Alonso aseguró sigue llevando adelante y que le genera un fuerte desgaste. “Me he encontrado con muchas situaciones indiscretas, exasperantes, que hay que enfrentar no solo con plata, sino con gestión”, afirmó.
El presidente reconoció que esta etapa le quitó el sueño: “Dormí muy poco en estos 44 días. Mi cabeza está todo el tiempo pensando cómo salir de este pozo, pero vamos a salir”.
Un proyecto basado en recursos reales
Alonso volvió a una definición que ya había dado en campaña: un proyecto no puede ser utópico si no está respaldado por recursos concretos. “Primero los objetivos, después la estrategia y finalmente los recursos: humanos, financieros y de infraestructura”, recordó.
En ese sentido, fue contundente: sin ordenar esos pilares, no hay proyecto posible. Para el presidente, Colón se encuentra actualmente en una segunda etapa de estabilización institucional, que debe dar sustento al proyecto deportivo.
Consultado sobre el contacto con socios e hinchas, Alonso aseguró que el retorno fue mayoritariamente positivo. Dijo percibir sorpresa por lo realizado y esperanza en que el camino iniciado pueda consolidarse en el corto plazo.
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Además, dejó una definición política fuerte: “El día que terminó la elección somos todos colonistas. No me importa quién votó a quién”. Su objetivo, remarcó, es construir una institución distinta, aunque eso implique tomar decisiones que no siempre coincidan con su forma personal de pensar.
En esta primera parte de una extensa charla, Alonso dejó en claro que su gestión apunta a estabilidad financiera, credibilidad institucional y un club sin deudas, como base indispensable para cualquier crecimiento futuro. El camino, admitió, será largo y complejo, pero aseguró estar convencido de que Colón puede y debe salir adelante.

















