Santa Fe

Edificio de 9 de Julio y Suipacha: hay cinco imputados y detenidos por maniobras ilegales

Este martes hubo una audiencia en los Tribunales santafesinos con una fuerte presencia de autoridades del Ministerio Público de la Acusación. "Ni que fuéramos Al Capone", dijo el abogado defensor de Mario Bardina. Una trama criminal que comenzó en 2018.

Martes 16 de Febrero de 2021

"Viste, te dije que iban a aparecer muchos dueños", dijo Mario Daniel Bardina a UNO Santa Fe al retirarse de la sala entre risas. El hombre está detenido desde el miércoles pasado y este martes fue imputado por los delitos de asociación ilícita en carácter de organizador, estafa procesal y usurpación con el fin de quedarse con el edificio sin terminar de 9 de Julio y Suipacha. Por los mismos delitos, con la diferencia de ser miembros de la banda y no organizadores, se imputó también a dos abogados Cristian B. y Gustavo D. R. y a dos changarines C. C. y P. A. P. Todos quedaron en prisión preventiva, y los últimos cuatro fueron detenidos este lunes.

En la audiencia de este martes quien resolvió fue la jueza Sandra Valenti. En representación del Ministerio Público de la Acusación actuaron las fiscales María Gabriela Arri y María Lucila Nuzzo, que fueron acompañadas del fiscal general Carlos Arietti, el fiscal Estanislao Giavedoni (Oficina de Investigación y Juicio) y el fiscal Omar de Pedro. Los defensores de Bardina son César Cello y Juan Marcelo Lógica, el defensor de los abogados Cristian B. y Gustavo D. R. es Alejandro Otte y el de los changarines C. C. y P. A. P es el defensor público Sebastián Moleón.

Trama criminal

Cabe recordar que Bardina convocó a distintos medios este 4 de febrero para anunciar que después de 27 años, el edificio Sol III ubicado en Suipacha 2792, iba a retomar la construcción. En el lugar había por lo menos seis albañiles y trabajadores de la construcción que se encontraban limpiando la abandonada obra. Se presentó como el apoderado legal y dueño del 70 por ciento del inmueble. “Tengo la posesión desde 1997 con boletos de compraventa”, dijo a UNO en esa ocasión. En esa oportunidad también posó frente a las cámaras con el edificio detrás.

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Y efectivamente advirtió que seguramente aparecerían otros "supuestos propietarios" pero que eso no le preocupa porque "tengo todos los papeles". Cambió los cercos de obra y explicó que lo hizo a través de un canje con una empresa publicitaria; pero hoy, no todas las planchas nuevas tienen cartel.

Aseguró que por un trato con dos empresas constructoras, se arrancaría con la reedificación en dos meses. Invitó a ingresar a medios locales y hasta a un equipo de fotografía comercial con modelos. A los días lo detuvieron y hoy es señalado por la fiscalía como la cabeza de una trama delictiva para quedarse con el edificio.

Arri y Nuzzo dijeron este martes a UNO: "A criterio de la fiscalía hubo una asociación ilícita de estas cinco personas que se reunieron desde 2018 con el objeto de apoderarse ilegítimamente del inmueble, simulando ser dueños a sabiendas de que no lo son. Para ello se valieron de varias maniobras y creemos contar con evidencias suficientes para acreditarlas, pero en ultima instancia serán los jueces quienes decidan. Hoy hicimos la atribución imputativa para los cinco detenidos que tiene esta causa. En la audiencia de prisión preventiva, que será el viernes, profundizaremos los hechos. De lo investigado surgen varios hechos independientes que se encuentran íntimamente vinculados, uno de ellos es una acción jurisdiccional".

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Mario Bardina, delante del edificio Sol III.

Mario Bardina, delante del edificio Sol III.

En cuanto a los damnificados, las fiscales identificaron que son el abogado Horacio Crespo y su familia, y la abogada Liliana Cosentino. El primero adquirió la mitad del edificio en una subasta judicial en 2005, y la segunda lo hizo de la misma manera pero en 2009. Al ser consultadas las fiscales por este medio sobre si está claro quiénes son los dueños del inmueble, Nuzzo respondió: "Según lo que entendemos y lo que nos informa el Registro de la Propiedad, sí, los dueños son los Crespo y Cosentino".

En la audiencia las fiscales describieron que Bardina les vendió a Cristian B. y Gustavo D. R. dos unidades habitacionales del edificio en julio del 2018 con boletos de compraventa inválidos. De la misma forma, se intentó quedar él mismo con una serie de unidades. Esta situación habría permitido a los letrados iniciar un juicio de escrituración contra los primeros dueños del edificio en el Juzgado Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Santa Fe. En esa demanda los tres se presentaron como los propietarios "para así inducir al error al juez que atendió el pleito judicial” y quedarse con el inmueble, dijeron las fiscales.

"Las maniobras están a la vista. La fiscalía, desde el primer momento de la denuncia colectó la evidencia que en principio era una mera usurpación, y después con el avance de la investigación se pudo ver que era más compleja, se solicitó allanamientos al Colegio de Jueces, se logró secuestrar documental y avalamos que eran maniobras con instrumentos públicos y privados, que eran parte de este ardid y engaño para cometer actos ilícitos y en definitiva apoderarse del inmueble para su explotación comercial. Incluso lo hizo público uno de los imputados. No comenzaron a construir pero sí tomaron posesión con violencia, que es un delito en flagrancia", agregó Arri.

Al Capone

Durante la audiencia de este martes, al ser consultado Bardina por la jueza si entendía los delitos que le eran atribuidos dijo: "Sí. Es un absurdo". Luego, aseguró que quería declarar. Valenti dio la indicación de que retiren a los otros cuatro imputados antes de que Bardina se exprese. Mientras los oficiales comenzaron a retirar a los abogados y changarines, los defensores Cello y Lógica le hicieron señas a Bardina para que no hable y se calme. Finalmente, no declaró y los otros, ahora imputados, se volvieron a sentar.

Lógica le dijo a este medio sobre el comentario de Bardina: "Es la opinión de él. Es su imputación. En la audiencia veremos, hay que mirar las pruebas. De nuestra parte haremos valer, tendrá que verlo la Justicia y vamos a presentar nuestra documental. Nosotros aportaremos las pruebas que el señor Bardina dice tener. Nada más". Al ser consultado por UNO si como defensa esperaban esta imputativa con todos estos delitos dijo: "Sí. Por supuesto, ya lo sabíamos. Obviamente. Había cuatro fiscales (eran cinco). Parecería que fuéramos Al Capone. Estamos hablando de una usurpación. La fiscalía viene actuando de manera muy compleja. Tenemos casos, por ejemplo en nuestro estudio, tenemos defensas en donde hemos visto que han detenido a personas, las han tenido diez días presas, la han imputado y después han tenido que pedir disculpas, los han sobreseído. Estoy hablando de la causa Oldani por ejemplo. La fiscalía no está actuando conforme a derecho. Creo que hoy, la cantidad de fiscales ameritan todos estos hechos, hacen toda una publicidad sobre ciertas situaciones y después hay que sostenerlo".

Al comienzo de la audiencia, al igual que la que se celebró el viernes, Cello y Lógica pidieron a Valenti que se revise la legalidad de la detención de Bardina. Las fiscales expresaron que el juez Pablo Busaniche en esa ocasión declaró legal la prisión preventiva y además les cedió el procedimiento extendido. El argumento de los defensores fue que Bardina ya contaba con prisión domiciliaria, pero la jueza no dio lugar al reclamo por tratarse esa medida de un hecho anterior y diferente al que se trató hoy.

Antecedentes

Mario Bardina estuvo preso varias veces por diferentes delitos durante las últimas dos décadas. En 2001 fue uno de los protagonistas del primer fallo condenatorio dictado en el país por evasión fiscal. Según informaron ese año los diarios La Capital y La Nación, estuvo detenido en la cárcel de Las Flores desde 1999 hasta que el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, integrado por los jueces José Escobar Cello, Rodolfo Hintermeister y Ramiro Puyol, lo declaró culpable y lo condenó a cinco años de prisión por los delitos de evasión simple y evasión agravada por la utilización de interpósitas personas. Bardina y Héctor Huguenet –el otro condenado– eran operadores en el mercado comercializador de granos y habían efectuado diversas ventas de cereales entre 1994 y 1998, pero no las ingresaban al fisco en concepto de IVA. Se calculó que evadieron casi dos millones de dólares en esa época. Hasta ese momento Bardina se había destacado como un importante corredor de cereales y se lo conocía en el ambiente como un “hábil negociador”. Salió en libertad condicional en 2002 y cumplió esa condena.

En 2009 la Justicia lo procesó, lo detuvo y luego condenó por el delito de “privación de la libertad coaccionante”, es decir: secuestro, en los casos de los empresarios Salvador Marcelo Boscarino y Jorge Saccone. Después apeló, hubo idas y vueltas judiciales en las que quedó en libertad. Pero en 2016 le dieron 11 años de prisión y en 2018 la Cámara de Apelaciones confirmó la condena. También tuvo varias denuncias por usurpación y estafas de las que salió siempre ileso y en algunas fue sobreseído. El abogado Daniel Bocco, que fue su defensor, lo denunció en 2009 por “amenaza de muerte”. En varios medios santafesinos y nacionales señalan que la primera vez que cayó preso fue en 1996 al ser imputado por el delito de “privación ilegítima de la libertad” por el Juzgado de Instrucción Tercera y al poco tiempo quedó libre bajo fianza. También fue detenido en 2004 por una causa en la Justicia Correccional de Tostado “por usurpación”.

Valeria Caggiano estaba casada con Bardina. El 26 de noviembre del 2008 la encontraron asesinada de 15 puñaladas en la cochera en la que dejaba su auto, ubicada en 1º de Mayo al 1000 en barrio Sur de la ciudad de Santa Fe. Tenía 38 años. Él nunca llegó a ser imputado. En el marco del caso lo allanaron y quedó detenido por tenencia de armas de fuego con documentación irregular pero no por el caso. En ese momento, agrupaciones de mujeres –La Verdecita, Cepsgen y Las Diversas– junto con concejales y autoridades del Inadi de esa época apuntaron desde un principio el caso como un femicidio y señalaron a Bardina como el culpable.

Advirtieron que Valeria tenía varias denuncias contra él por violencia y que había al menos cuatro mujeres más que también lo habían denunciado. Incluso se supo con los años que Valeria le había iniciado dos juicios: uno por alimentos (por una hija en común), y otra en la que habría solicitado una división de bienes. Se especuló también con ahorros en dólares, plazos fijos en el exterior y propiedades en común como motivación del crimen pero nunca se probó nada, ni hubo imputados o detenidos por el hecho. Los jueces y fiscales del caso cambiaron varias veces en los últimos 13 años. El asesinato quedó, hasta hoy, impune.

El edificio

Durante tres semanas de fines de 1994 la ciudad de Santa Fe sufrió la peor cara del calor y la oscuridad de su historia. La Empresa Provincial de la Energía (EPE), que por esos tiempos veía como inminente la privatización, tuvo una falla el 20 de noviembre en el cable OF en Suipacha y 9 de Julio que dejó sin electricidad a casi toda la capital provincial. El desgaste de un servicio precario hasta ese momento con permanentes cortes en el servicio no provocó masivas movilizaciones en las calles para reclamar, pero sí dejó una marca imborrable en la memoria santafesina.

Entre muchos otros sucesos causados por intermitentes suspensiones en el servicio, largas horas, por casi un mes, ocurrió que la construcción del Edificio Sol III se detuvo para siempre. La EPE –cuyo presidente era Antonio Caro– responsabilizó a la empresa constructora de Eduardo y María Cristina Poux de la destrucción del cable OF por el edificio de once pisos que se estaba levantando en esa esquina céntrica. Después de siete años de litigio, los Poux resultaron absueltos por la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe y demandaron a la EPE por 13 millones de pesos en 2003. Nunca se supo la razón real de cómo el cable OF se salió de servicio. Al ser consultado por UNO Santa Fe sobre en qué quedó esta situación judicial, Poux se negó a confirmar si hubo o no una resolución a esa última demanda y también a hablar de esa construcción en la actualidad en general. “Hace 15 años que no tengo nada que ver con ese edificio, es un tema del pasado”, dijo y señaló a quien salió en los medios locales a anunciar su reconstrucción como “delincuente”, sin dar más argumentos.

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