Santa Fe

Las docentes de San Roque no vieron delitos y describieron a un nene diferente

Varias madres dijeron que sus hijos e hijas lloraban al entrar o salir del jardín en 2018 porque no querían ir, pero las trabajadoras negaron esa situación. Este viernes fue la tercera jornada del juicio contra el profesor de música de San Roque. El miércoles será el veredicto.

Viernes 24 de Junio de 2022

Este viernes fue la tercera jornada del juicio contra el docente del colegio San Roque, Darío Céspedes. Brindaron testimonio nueve personas, en su mayoría, propuestas por la defensa del profesor. El hombre de 41 años enfrenta los cargos de abuso sexual con acceso carnal calificado por ser encargado de la educación, en concurso ideal con promoción a la corrupción de menores. La víctima es un niño que tenía cinco años al momento de los hechos denunciados. Decide el tribunal conformado por Gustavo Urdiales -presidente-, Pablo Ruiz Staiger y Rosana Carrara.

En los días anteriores la fiscalía (Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi) y la querella (Carolina Walker Torres y Agustina Taboada) convocaron a dar testimonio a la mamá, al papá y al abuelo del niño. Además en las audiencias reprodujeron las cámara Gesell de la víctima y de su hermano adolescente. También declararon: la médica policial que intervino, una oficial especializada de la Agencia de Investigación Criminal, dos psicólogas que atendieron al pequeño (una del Servicio local de Niñez y la terapeuta privada), la directora de la escuela a la que asiste el pequeño hoy, y cuatro madres de niños que fueron alumnos del imputado en el jardín San Roque en 2018.

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A través de la información que brindaron, se pudo conocer cuáles fueron y son los daños físicos y psicológicos del menor. Se supo que en diferentes instancias y personas lo nombró únicamente al "profe Darío", que tiene "terror" a la figura masculina y que no soporta estar o entrar en una institución educativa. Al punto que hoy no va a la escuela (tiene el seguimiento de su psicóloga y un equipo socioeducativo estatal). Todos los testigos que tuvieron alguna interacción con el niño describieron problemas en el desarrollo social desde los cinco años hasta hoy. Dijeron en general que es un nene retraído, aislado, tímido, con ira desmedida para su edad, agresivo, que no juega, no pinta, y con un visible estrés postraumático.

No vieron nada

El ring epistémico en el que se transforma la sala 1de Tribunales cuando comienza la audiencia de manera oficial tuvo una mañana con menos roces que el martes, miércoles y jueves de esta semana. Le tocó a la defensa (Sebastián Oroño e Ignacio Garrone) el turno con sus testigos (algunos en común con las otras partes). Para las cuatro docentes que declararon, el niño del caso, ex alumno de la sala 5 (2018) y primer grado (2019), fue en todo momento sociable, participativo, responsable, compañero, cariñoso, comunicativo y hasta "súper tranquilo".

Oroño les preguntó a todas casi las mismas preguntas: qué es el biombo; cómo van al baño los alumnos; cómo van al baño los docentes; si alguna vez lo vieron a Céspedes en el baño de menores o divagando por las instalaciones de la primaria solo o acompañado de algún chico; si alguien puede retirar a un nene del aula; cómo se ingresa o sale del jardín, de la primaria o de la iglesia; quiénes abren las puertas; si algún trabajador del jardín puede ir a buscar a un alumno de primaria; y cómo era el niño.

Explicaron por separado que el biombo es una madera plegable que usan para separar un espacio abierto que hay en el jardín donde se suele transitar. Esa delimitación, que dieron a entender que era semi abierto porque tiene alrededor de un metro y medio de alto, era el espacio para la clase de música, a cargo de Céspedes.

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Negaron que se pueda sacar a un chico del aula, que los nenes van todos juntos al baño en horarios determinados, rechazaron la posibilidad que Céspedes haya estado en esos baños o en la primaria alguna vez bajo sus vistas. Dijeron que en el jardín no hay recreos, que los docentes "especiales" (música, arte, gimnasia, etc.) nunca están solos sino acompañados de otra docente o una auxiliar en las clases y que los adultos tienen su propio baño aparte. Quienes brindaron declaración hoy tienen un promedio aproximado de 20 años de antigüedad en la institución y siguen desarrollando su trabajo actualmente en San Roque.

En general sostuvieron que no había nenes o nenas que hayan llorado al entrar o salir de la institución, más allá del periodo inicial de adaptación en los nuevos ciclos lectivos. Y que nadie manifestó no querer estar en la clase de música.

En particular, la docente que fue encargada en 2018 de la sala 5 del jardín, deslizó que no recordaba un pedido de encuentro con autoridades de parte de los padres del nene del caso, porque lloraba mucho. La fiscalía en ese momento la hizo leer una declaración firmada por ella misma, y que reconoció, donde cuenta que los papás le solicitaron una reunión en el jardín por los llantos en 2018. "Le gustaba jugar, pintar, compartir los juguetes con sus compañeros", agregó.

Otra docente aseguró que los niños son supervisados en todo momento por una o dos docentes. Cuando Broggi le preguntó a esta profesora de primaria si recibieron quejas de otros padres por cosas que pasaron mientras no estaban mirando le respondió: "¿Como qué?". "Como por ejemplo el padre de un nene que dijo que otro le mostró los genitales en el recreo", dijo el fiscal al mostrar un acta. La docente reconoció que se enteró del hecho en una reunión de padres porque no lo vio en el momento.

En varias oportunidades, de ayer y hoy, Oroño deslizó a algunas testigos si conocían al reemplazante de música de Céspedes. Más de la mitad dijo que no.

Otras mamás

A primera hora de este viernes brindaron declaración otras tres mamás. Ayer otras cuatro madres señalaron al "profe Darío" en los relatos que reprodujeron sus hijos e hijas al hablar de abusos sexuales. Por ejemplo, una dijo que su nena le contó que "el profe Darío le bajó la bombacha" y otra que "el profe Darío" le hizo mal una parte del cuerpo. Muchas señalaron que los menores refirieron al "biombo" o a "la casita de Darío", y la mayoría habló "de cosas que pasaron en el baño".

Durante esta jornada, a una de las mujeres le costó mucho pronunciar la palabra real de un genital. La fiscalía le solicitó que lo diga de manera clara, luego que reprodujo en su relato de los hechos cómo su hija se señaló al decir "el profe Darío me hacía cosquillas acá". Sostuvo que prefiere no hablar del tema con la niña, ni la llevó a terapia psicológica, ni asistió a la Cámara Gesell. Sí confirmó que desde que va a su nueva escuela está bien, "feliz".

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"Un día busqué a mi hijo del jardín y cuando lo toqué tenía fiebre. Con un fuerte olor a pichí. No puedo entender cómo no me llamaron antes, cómo no me avisaron si vivo a media cuadra. Andá a saber cuánto tiempo estuvo así. Cuando reclamé me dijeron que no se dieron cuenta", relató la segunda mamá de este viernes.

Esta madre contó que su nene le relató que el profe Darío "tenía una casita", que hablaba mucho de todos sus docentes pero se callaba cuando le consultaban por el de música y que desde que lo cambió de institución "es otro nene, habla de todo". Cuando fue a consultar a partir de las noticias sobre el caso del profesor que cayó preso por ser investigado por abuso, "me dijeron que como no había una denuncia formal no podían hacer nada, pero sabían desde 2018", señaló.

La tercera mamá, de manera muy escueta, describió que su hija en 2018 tenía problemas, que tenía "miedo de ir al baño" por "algo que pasó con la luces". "La sacamos adelante nosotros", respondió cuando le consultaron si la llevó al psicólogo o si hizo la denuncia. "Ahora no llora más cuando la vamos a buscar a la escuela", dijo sobre la actualidad de la nena en otra escuela.

Un pediatra

Fue entrevistado un médico pediatra, hoy jubilado, que fue quien atendió al nene de este caso en 2018. Lo tuvo de paciente entre dos y tres años. "No tengo experiencia en abusos sexuales", aclaró en dos oportunidades. Dio información al tribunal de las marcas que vio y de las que dejó constancia en recetas médicas. En su momento, según describió, le sugirió a la mamá que haga la denuncia en la policía. En la historia clínica anotó: "descartar abuso".

El juicio continuará este lunes desde la 8.30 en la sala 1 de Tribunales. Está previsto que el veredicto se dé a conocer el miércoles que viene.

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