Por Gustavo Privitera
“Él está disfrutando”
Se golpea el pecho con las manos. No cabe en su ropa. Claro, el orgullo es genuino, brota desde el corazón mismo y desde las entrañas. Imagínese señor lector qué sentiría usted si su hijo está a horas de jugar una final de un Mundial de fútbol, el deporte más impredecible y bonito que existe. Carlos Pérez, el papá de Enzo, habló mientras hacía las valijas para ir a ver junto con su familia la final Argentina- Alemania, en el Maracaná de Río de Janeiro.
–Seguramente debe de estar feliz no sólo porque la Selección jugará con Alemania sino porque su hijo es el único mendocino en una final del mundo...
–La verdad es que estoy muy contento, todavía no caemos donde estamos, es la realidad. Fuimos a ver la semifinal con Holanda, hubo mucho sufrimiento; a pesar de que estaba lloviendo y nos mojamos todos, los jugadores fueron unos leones y fue impresionante verlos jugar ahí. Enzo hizo un partido bueno, los comentarios que escuché fueron buenos para él, así que la verdad es que la familia y los amigos estamos muy felices. El pueblo de Maipú y de Mendoza debe estar contento con la actuación de Enzo y del hecho que representa a Argentina.
–Los comentarios periodísticos decían que no debería haber salido, pero estaba muy cansado...
–Sí, estaba muy pesada la cancha porque estaba muy mojada y estaba lloviendo. Corrió mucho y en los últimos minutos pidió el cambio porque estaba muy cansado. Después fuimos al hotel y estuve hablando con él un ratito y me dijo que estaba muy cansado, pero que estaba disfrutando mucho el momento que estaba pasando. Se notó que la camiseta no le pesa.
–Cuando remplazó a Di María y después cuando le tocó ser titular con Holanda entró como si estuviera en el patio de su casa.
–Sí, la verdad. Jugó muy bien, se lo vio muy suelto, muy confiado en lo que estaba haciendo, a pesar de que estaba en la Selección y jugando el pase a la final. Estuvo tranquilo, como si estuviéramos jugando un picadito en la cancha . Estamos muy contentos, él está muy feliz, está disfrutando de estos momentos en la Selección, de la familia y de los amigos. Sabe que tiene todo el apoyo nuestro, estamos yendo y viniendo a Brasil como los otros familiares de los jugadores.
–¿Va a estar toda la familia Pérez alentándolo desde la tribuna?
–Sí, viajamos todos así que vamos a estar alentándolo no solamente a él sino también a la Selección. Estamos a un paso de ser campeones del mundo. En el departamento de Maipú están todos locos, paso por la calle, todos me saludan y me tocan bocina, ¡es increíble la gente que me felicita! Me llamaron los amigos por teléfono y ha sido impresionante la cantidad de gente que salió a las calles el otro día.
–¿Se emocionó mucho en la semifinal?
–Sí, si ahora cuando hablo me emociono y se me pone la piel de gallina, cuando él sale a la cancha y tocan el Himno, imagínense lo que puede ser para nosotros, se nos caían las lágrimas solas el otro día, a pesar de que llovía.
–¿Cómo lo ve a Enzo de cara a la final? ¿Lo analiza como padre o como hincha?
–Lo veo como hincha del fútbol, lo veo como hijo cuando estamos un segundo en el hotel y terminó el partido. Está muy confiado, cada vez está jugando mejor y lo eligieron el mejor jugador de Portugal el domingo pasado.
–¿Se tienen en cuenta los siete goles que Alemania a Brasil o este será un partido distinto?
–A ver, ¡si juegan cien partidos más no le hacen siete goles a Brasil! Les salieron todas y se gastaron todos los goles en ese partido. Espero que no hagan ninguno el domingo. Vamos a estar apoyando a la Selección como siempre cuando estamos allá y creo que todo el país. Saben que todos los jugadores ponen su granito para poder representar de la mejor manera a Argentina.
–Es un momento increíble que después de 24 años esté en la final.
–Creo que sí. Pasaron 24 años para llegar a una final, estos leones la están haciendo bien y hay un grupo espectacular como me cuenta mi hijo. Si no pienso que vamos a salir campeones sería un estúpido, pero está todo para ganar por más que Alemania le haya ganado 7 a 1 a Brasil y sea uno de los candidatos, nosotros tenemos también buenos jugadores que están jugando en las mejores ligas del mundo. Yo creo que vamos a salir campeones.
–¿Qué le dijo su hijo después de ganarle a Holanda?
–Fue muy emocionante el abrazo que nos dimos y el beso. Trato de esconder las lágrimas ante mi hija y las dejo para otro momento cuando esté solo. Él sabe que las lágrimas se me caen solas. Estoy muy feliz por todo.















