La inseguridad en barrio Candioti Sur dejó de ser una serie de hechos aislados para convertirse en un escenario de desprotección constante. Al fenómeno de los "robos de cocheras", los delincuentes que caminan por los techos y la presencia creciente de cuidacoches y limpiavidrios, se suma ahora el desesperado testimonio de los comerciantes, quienes describen un panorama de aislamiento y vigilancia propia ante la ausencia policial.
Barrio Candioti Sur bajo asedio: denuncian la constante presencia de sospechosos y una creciente ola delictiva
Robos sistemáticos, delincuentes en los techos y patrullajes insuficientes marcan el día a día en el tradicional barrio santafesino. “Nos enrejamos cada vez más por miedo”, confiesan los vecinos.
Barrio Candioti Sur bajo asedio: vecinos denuncian la constante presencia de sospechosos y una creciente ola delictiva
Iris, comerciante de calle Güemes al 3100, es una de las voces que refleja el cambio de paradigma en el sector este del barrio. “Este barrio era muy tranquilo, pero hoy hay gente extraña dando vueltas todos los días”, advirtió. La situación en los alrededores de su local es crítica: en una sola manzana se registraron tres robos en tres días consecutivos, lo que ha dejado a los vecinos en un estado de alerta permanente.
El crudo relato de la inseguridad: "Vivir entre rejas y alarmas"
Para los habitantes de Candioti Sur, la inversión en tecnología de seguridad no parece ser suficiente. Cámaras, alarmas comunitarias y luces sensorizadas forman parte del paisaje urbano, pero la sensación de vulnerabilidad persiste.
“La sensación es que estamos todos encerrados y con miedo. Si escuchamos un ruido hacemos sonar la alarma comunitaria, pero estamos a la expectativa”, describió la comerciante.
El impacto en la actividad comercial es drástico. Marcada por un violento secuestro que sufrió su familia en 2015, Iris tomó la decisión de no abrirle la puerta a nadie que no sea conocido y extremar las medidas al caer el sol: “Llega la noche y nos enrejamos cada vez más. También roban en los negocios”.
El reclamo por la falta de patrullaje
Uno de los puntos de mayor fricción entre los vecinos y las autoridades es la escasa visibilidad de las fuerzas de seguridad. Según los testimonios, los patrulleros circulan esporádicamente durante la tardecita, pero desaparecen durante las horas de mayor riesgo.
Además, marcaron como un dato sustancial en materia de inseguridad, la cantidad de trapitos que pernoctan las noches sobre el paseo Vélez Sarsfield y luego pasan todo el día en los semáforos de avenida Alem.
El pedido de la comunidad es una acción preventiva real: identificación de sospechosos, presencia efectiva de patrullajes en zonas críticas y coordinación con respuestas claras ante el uso de herramientas de alerta vecinal.
Este reclamo se suma a las recientes denuncias de otros residentes, como Juan Carlos Albretch, quien alertó sobre la ola de robos en cocheras de edificios. Entre la resignación y el miedo, los vecinos de Candioti Sur exigen soluciones inmediatas antes de que el barrio termine de convertirse en una zona de confinamiento para sus propios habitantes.















