El crimen de Walter González Montaner, vecino del barrio Sargento Cabral baleado en la mañana del domingo 13 de octubre pasado, en un bar de la Recoleta santafesina, golpeó las fibras más íntimas de las familias de la zona.
El pedido de justicia por el profesor del club
“Nosotros vivimos hace más de 30 años en el barrio. Mi hijo era profesor de la vecinal. Daba clases de artes marciales, de taekwondo. Sacó subcampeones mundiales en 2008 y en 2010, con un esfuerzo brutal para conseguir los medios para llegar. También tuvo medallas de bronce y plata con sus alumnos”, contó Raúl González Montaner.
Con respecto a la causa judicial que se lleva adelante por el asesinato de su hijo, Raúl señaló estar “conforme” con el accionar del juez Diego de la Torre; del jefe de la Unidad Regional I de Policía de la provincia, Rafael Grau; y de Diego Poretti, subsecretario de Seguridad Pública de la provincia.
“Me han explicado muy bien cómo están trabajando. Yo tengo mucha fe en la Justicia y en la gente que he tratado, entre ellos, el vicegobernador Jorge Henn. Nos están cuidando mucho porque saben que además esos asesinos deben estar tras las rejas”, agregó.
El 13 de noviembre, al cumplirse el primer mes del fallecimiento de Walter, se realizó una misa en su memoria. “El sacerdote nos pidió que nos quedemos para hablar con nosotros, porque yo le decía que quería que los asesinos paguen lo que hicieron en esta vida. Yo no quiero que se mueran, quiero que vivan cien años y adentro de la cárcel, sin salidas laborales ni nada que se le parezca”, declaró el dolorido padre.
Acompañado
Días después del asesinato de Walter, decenas de vecinos del barrio Sargento Cabral se manifestaron con gran dolor y angustia en un pedido público de seguridad y justicia. En la intersección de Lavaisse y Mitre se concentró una gran cantidad de familias que se unieron en el sentimiento de la pérdida y en el reclamo por mayor presencia policial.
Desde allí, la manifestación transcurrió en un clima de silencio y acompañamiento a padres, en un dolor compartido que hermana aún más a los vecinos de este barrio.
“Por mi hijo, es una emoción muy grande estar con los vecinos, porque a mi hijo lo querían todos”, aseguró Raúl González Montaner, agradecido por el acompañamiento.














