Santa Fe

La Casa Cingolani vuelve a tener vida tras años de abandono

Este jueves inauguran en la renovada casona un espacio artístico cultural

Por años, más de 25, muchos fueron los reclamos y pedidos de vecinos para que la casona de 105 años y declarada patrimonio histórico de la ciudad recupere su valor y riqueza. Finalmente hoy llegó el gran día: a las 20 inaugura allí un Espacio Artístico Cultural.

"Nos alegra mucho que se recupere para un espacio cultural esta casa de gran valor y belleza. Se va a convertir en un punto de referencia no solo para el barrio, sino también para la ciudad. Se recupera un espacio hermoso. Santa Fe tendrá un lugar más de atracción para todos", dijo Pedro Nieva, presidente de la vecinal de Barrio Candioti Sud, tras enterarse de la novedad.

Las obras de remodelación de la casona comenzaron a mediados del año pasado por parte del grupo inversor propietario, luego de que jóvenes emprendedores alquilaran el espacio para montar este centro cultural independiente. En noviembre se conoció que las obras habían sido paradas por falta de la habilitación municipal correspondiente. Esto fue solucionado y la remodelación del edificio patrimonial continuó, con especial resguardo de su particular y original estilo arquitectónico.

El trabajo de restauración fue minucioso en pisos, puertas y ventanas para las cuales se escogieron especialmente los materiales manteniendo sus colores y diseños originales.

Un poco de historia

La casona construida en 1914 por Bautista Baroni para el inmigrante italiano Enrico Cingolani, hermano del famoso pintor Juan (Giovanni en italiano), fue la primera en la ciudad de uso familiar con estructura de hormigón armado y tres niveles. Es una de las pocas que conservan las marcas del Art Nouveau en la ciudad y posee en su interior pinturas sobre la pared de gran valor cultural. Las misma pertenece a Juan Cingolani, quien se destacó por su obra religiosa que plasmó en el Vaticano y al migrar, en iglesias de la ciudad de Santa Fe. Los murales de arabescos fueron resguardados íntegramente y hoy se encuentran en muy buen estado, pero están ubicados en un área actualmente privada de la casona.

Hoy cada uno de sus pisos fue refuncionalizado y este nuevo espacio cultural de la ciudad cuenta con una sala de danza y una sala de teatro con capacidad para 80 personas en el primer piso; y una cafetería y bar con cine bajo las estrellas en el segundo y terraza. A futuro el proyecto de restauración del edificio se completará con un restaurante en la planta baja, lugar donde Enrico tenía un almacén de ramos generales.

Una nueva Casa Cingolani

El proyecto de transformación de la Casa Cingolani en un Espacio Artístico Cultural fue impulsado por un joven matrimonio de artistas: Clara Portilla y Nicolás Borgón. Ella, apasionada por el baile, profesora de danzas árabes, y amante también de otras expresiones artísticas como la pintura y el dibujo. Él, acordeonista entrerriano, cuyos inicios se dieron de la mano del chamamé junto a grandes de esa música, con paso por diferentes ritmos. Hoy dirigen este centro cultural independiente en esta emblemática casa, pero también viven en ella en un sector del segundo piso que fue habilitado para alquiler como vivienda.

"Nuestro sueño siempre fue tener un centro cultural, es algo que charlábamos y soñábamos. Yo tenía una escuela en un salón en el macrocentro, pero por problemas edilicios tuve que cerrar el año pasado. Y cuando empecé a buscar un nuevo lugar para alquilar me ofrecieron la Casa Cingolani y me brillaron los ojos. Dije «este es el lugar para hacer lo que siempre soñamos»", contó a UNO Santa Fe Clara Portilla a horas de la inauguración tan esperada.

La joven pareja, que hoy vive en la casa con su hijo de seis meses contó también que decidieron darle el nombre de "Casa Cingolani" al proyecto cultural en honor a la rica historia que guarda el edificio. "De hecho simpatizo mucho con la vida de Enrico Cingolani, porque yo también me fui a Estados Unidos muchos años, después volví a migrar a la Argentina y sé lo que es empezar de cero desde los dos lados. Me parece que el hecho de que él vino de Italia con 40 pesos en el bolsillo, luego pintando la Estación de Trenes y luego comprando un vagón de sandías. Así hizo lo que hizo. Creo que nos podemos acercar mucho a su historia", dijo la profesora. 

Sobre el espacio artístico cultural

El centro cultural independiente surge con la idea de ser un espacio "accesible" para el talento santafesino. "Queremos ayudar al nuevo talento, por eso el costo de la sala es accesible y los talleres que se brindan tienen un costo entre los 400 y 600 pesos mensuales con descuento en la cafetería", agregó Portilla.

Tanto es así que la galería de arte con la que contará el espacio, y que está ubicada en el pasillo de la planta baja por el que se accede al primer piso, convocará todos los meses a nuevos artistas a exponer su obra. "Para la inauguración vamos a recibir esculturas, fotografías y pinturas de diferentes artistas. Va a ser un espacio que se va a renovar mes a mes, donde los nuevos talentos van a poder mostrar su obra gratuitamente y darse a conocer", explicó.

En el área de danza "Malaika", una sala de más de ocho metros por seis, se brindarán clases de flamenco infantil, contemporáneo, clásico, dabke, tap, bollywood (danza india), danzas árabes para adultos e infantiles y el profesorado de danzas árabes.

La sala de teatro, que lleva el nombre "Marilyn Monroe's", cuenta con un escenario, lugar para 80 personas, y está equipada con sonido, iluminación y tecnología para proyecciones. En el espacio se dictarán diferentes talleres de cine, fotografía, teatro infantil, títeres, "Abracaludia" espacio lúdico para chicos, cómics, y "estilo libre", una novedosa experiencia que invita a todos a iniciarse en el arte.

En la terraza y los balcones del segundo piso que miran a calle Ituzaingó se encuentra la cafetería y bar "Terrazas Bohemia", donde se podrá disfrutar de un buen plato o café, y cine bajo las estrellas los viernes por la noche.

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