Santa Fe

Volvieron a atacar al activista que pelea contra las fumigaciones en Arroyo Leyes

Facundo Viola fue amenazado nuevamente en su hogar esta semana. Describió la situación de violencia que desata la producción de frutillas en esa comuna. "Es la fruta más fumigada de la provincia de Santa Fe, según el Assal", aseguró

Viernes 13 de Septiembre de 2019

El jueves pasado el activista ambiental y periodista Facundo Viola denunció que recibió un ataque violento contra su casa, con la rotura de vidrios blíndex. Al mismo tiempo, relató a UNO Santa Fe que se trata de la cuarta vez desde octubre del año pasado que sufre una situación de estas características. "La primera vez intentaron ingresar rompiendo el cerco. En marzo entraron y nos robaron computadoras y herramientas de trabajo. En mayo volvieron a ingresar, en esa ocasión estaba en mi casa e identifiqué a uno de los intrusos. Toda esta información está en las fiscalías", asegura.

Viola forma parte de la agrupación de Vecinos Fumigados de la provincia de Santa Fe y vive en Arroyo Leyes donde junto a un grupo nutrido de personas se organizan para generar un cambio en el sistema productivo de frutas y verduras con el fin de eliminar el uso de los agroquímicos.

Esta militancia genera resistencias dentro de la comunidad y el contexto social ha escalado a distintos niveles en los últimos años. Por su parte, Viola relata una creciente situación de violencia e intimidación: "Hemos aportado información de distinto tipo como patentes, fotos de las camionetas que nos persiguen y se estacionan durante horas en nuestra casa, perfiles de las personas que nos amenazaban mediante Facebook. Sabemos que la PDI hizo investigaciones pero no se llegó a imputar a nadie".

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"Esto que pasó se da en el marco de amenazas constantes. Pasan por nuestra casa y nos gritan que nos van a hacer boleta. No solo me sucede a mí sino también a otros vecinos en este mismo tiempo, que han recibido ataques en sus casas y les han robado computadoras. Apuntamos a que están buscando información referida a nuestras denuncias, todos los soportes que tenemos sobre estudios epidemiológicos, las fotografías que estuvimos obteniendo durante estos años y también saber con quién nos relacionamos y quiénes son nuestras fuentes", argumentó.

En este sentido, Viola además describió: "En Arroyo Leyes se vienen dando hitos importantes en relación a lo que es el movimiento de vecinos en Santa Fe como por ejemplo algunos allanamientos que se produjeron por primera vez en la provincia por infringir la Ley 24.051 de residuos peligrosos, también la Ley provincial 11.273. Pero aplicando la jurisprudencia vigente sobre delitos ambientales se hicieron un par de allanamientos en Arroyo Leyes y Rincón. Para nosotros es un cambio de actitud respecto de la Justicia que cuando íbamos a denunciar no le daba curso a las investigaciones referido a lo ambiental y en este caso sí, se han extraído muestras y se han realizado peritajes. Se ve que se está investigando. Y cada vez más vecinos se suman, se dan cuenta lo que les está pasando a ellos, a sus niños o lo que les pasó a sus madres u otras muertes cercanas a sus viviendas".

Sobre las amenazas Viola, como muchos de los activistas, tiene menores a cargo: "Eso es lo que más duele, la vida de los menores, en mi caso tengo dos hijos. Una es una niña con dificultades de movilidad y eso hace que uno quede expuesto y sea más vulnerable todavía".

Conflicto de larga data

En 2016, UNO Santa Fe dio a conocer las distintas denuncias de vecinos de Arroyo Leyes por fumigaciones a pocos metros de la Escuela N° 30 y al jardín de infantes en la localidad. Para trabajar el tema se formó una mesa interministerial de los ministerios de Educación, Salud, Producción y Medio Ambiente. Asimismo, el activismo de Vecinos Fumigados con el tiempo logró la sanción de una ordenanza de ordenamiento territorial en la comuna y una distancia de 400 metros de la zona de la institución educativa y del centro de salud para las fumigaciones.

Viola explicó: "A principio de año se dictó una ordenanza en la comuna de ordenamiento territorial que hace que en un período que para nosotros es muy extenso, pero que en tres años va a obligar a que se detengan las fumigaciones. Para nosotros no es satisfactorio para nada porque determina usos de suelo de una manera que nosotros creemos que es inviable y perjudicial para el ambiente y para el desarrollo urbanístico de la localidad. Los plazos son muy extensos ya que una fumigación puede generar una muerte, un aborto espontáneo, o generar un cáncer. Entonces pensar que se puede seguir fumigando durante tres años más nos parece superexcesivo. Al mismo tiempo, obliga a todos los productores a reconvertirse hacia la agroecología. Demuestra que tarde o temprano esto se va a detener, es impensado fumigar cerca de las personas porque tiene consecuencias".

"Esto hace también que algunos productores comiencen a transformarse hacia la agroecología, para diversificar los cultivos, buscar otras maneras de producción sin perjudicar a los vecinos. Pero hay otros que siguen afincados en sus intereses mezquinos, intentando obtener rédito por encima de la vida de todos y generando enfermedades a todos los vecinos que están alrededor", indicó.

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Y describió: "Algunos sectores quedaron improductivos. Hay un productor que para nosotros es un ejemplo, que inmediatamente al tomar conocimiento de la gravedad que estábamos denunciando a fines del año pasado decidió suspender todo tipo de fumigaciones y comenzó a producir cultivos sanos, variados, de estación. Algunos productores, menos del 10 por ciento han comenzado, pero otros se resisten y nosotros entendemos que eso tiene que ver con la falta de argumentos que es lo que les genera la impotencia que termina en acciones de violencia frente a nosotros que no somos más que personas que lo que buscamos es resguardar nuestra salud y el ambiente, es el único beneficio. Esta manera de producir esta dañando los suelos, la fauna, los ríos y generando potenciales daños a futuras generaciones ya que los agrotóxicos son genotóxicos. El que fumiga no sabe si a sus hijos o nietos no les va a afectar. Es una responsabilidad que debemos asumir como ciudadanos".

Comer frutilla

Por último, sobre el estado en el que se encuentra la producción de frutillas en plena estación, Viola advirtió: "Hay que saber que la frutilla es la fruta más fumigada de la provincia de Santa Fe, según el Assal. Es a la que más detecciones de agrotóxicos excedidos en sus límites mínimos para uso permitido y no permitidos, doblando a la manzana, que no se produce acá pero se consume. Según el Senasa, a la frutilla le han encontrado hasta 30 agrotóxicos diferentes, de los cuales muchos son neurotóxicos, cancerígenos y genotóxicos. Además, a nivel local como modelo productivo funciona a base de altas demandas de insumos químicos pero también de fertilizantes. Es contaminación de las aguas, patologías frecuentes en niños, y por supuesto mortandad de peces, aves, explotación laboral y conflictos entre vecinos que se resisten a ser contaminados y envenenados".

"Para eso estamos proponiendo una transformación del modelo productivo por uno más justo, sano y en el que haya involucramiento de los vecinos para que puedan certificar esas producciones. Cuando vemos a la gente que para en la ruta para buscar frutillas, está comprando todo ese conflicto de precariedad laboral y contactos de niños con los bidones de agrotóxicos. Hay que entender que la frutilla que se produce en Arroyo Leyes y otras comunas cercanas se tapa con un plástico durante todas las noches y está en contacto con todos esos químicos. Todos los años ese plástico se cambia y lo llevan al borde de la laguna, se incinera y cuando el agua sube pasa flotando frente a la ciudad de Santa Fe. La frutilla genera daños para todos, y sabemos que hay otros métodos de producción y que es posible hacerlo de manera rentable. Para eso necesitamos compromiso de parte del Estado, de todo el sector político sin distinción de partidos, ni clases sociales y de la sociedad", sentenció.

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