El margen de error se achicó al máximo para Leonardo Madelón. Unión necesita reaccionar y el partido del próximo viernes, a las 21.45, ante Defensa y Justicia, por la fecha 12 del Torneo Clausura, aparece como una prueba determinante para un entrenador que todavía no logra encontrarle la vuelta a un equipo que perdió solidez, identidad y capacidad de respuesta.
Madelón, ante una prueba decisiva en Unión: ¿se juega su continuidad frente a Defensa?
Unión recibirá el viernes a Defensa y Justicia en el 15 de Abril, en un encuentro que puede marcar un antes y un después para Leonardo Madelón.
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
¿Será un partido clave para su continuidad? Aunque no existe una confirmación de que su futuro dependa exclusivamente de este resultado, una nueva derrota profundizaría la crisis y haría mucho más difícil sostener el proceso.
Los números explican buena parte de la preocupación. El Tatengue viene de caer ante Talleres, Independiente y Boca, tres derrotas consecutivas que dejaron al descubierto las dificultades de un equipo que se fue desdibujando con el correr de las fechas. Además, perdió cinco de sus últimos ocho encuentros, una racha que contrasta con las expectativas que se habían generado y que hoy obliga a replantear los objetivos para el tramo final del campeonato.
Un recambio que nunca terminó de funcionar en Unión
Madelón tiene argumentos para explicar las dificultades que atraviesa Unión. El plantel sufrió modificaciones importantes durante el último mercado de pases y perdió futbolistas que eran titulares indiscutidos y piezas fundamentales de su estructura. Maizon Rodríguez, Mateo Del Blanco, Mauro Pittón y Rafael Profini dejaron un vacío que el entrenador todavía no consiguió cubrir con futbolistas de características similares o rendimientos equivalentes.
A esas salidas se sumó la grave lesión de Lautaro Vargas, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y estará varios meses alejado de las canchas, con un regreso estimado para marzo o abril de 2027. La baja del lateral representó otro golpe para una estructura defensiva que perdió continuidad y alternativas.
El problema, sin embargo, no pasa solamente por los nombres que se fueron o por las lesiones. Madelón tampoco encontró una fórmula futbolística capaz de disimular esas ausencias. Las modificaciones tácticas y los cambios de jugadores no consiguieron devolverle al equipo el funcionamiento que había mostrado en otros momentos. La derrota ante Boca fue una muestra preocupante: Unión casi no generó situaciones de gol y fue ampliamente superado durante los 90 minutos.
Defensa y Justicia, entre la necesidad de reaccionar y la incertidumbre
El encuentro del viernes en el 15 de Abril aparece como una oportunidad para cambiar la dinámica, pero también como una instancia que puede profundizar las dudas. Madelón tendrá a disposición a todo el plantel, sin bajas por lesiones ni suspensiones, y deberá decidir si mantiene la estructura que utilizó en La Bombonera o si vuelve al tradicional 4-4-2 para intentar recuperar equilibrio y contundencia.
La necesidad de ganar es evidente. Unión no solamente debe cortar la racha negativa, sino también recuperar terreno en una competencia en la que sus aspiraciones comenzaron a complicarse. La clasificación a los octavos de final del Clausura está en riesgo y el objetivo de alcanzar una plaza en la Copa Sudamericana, planteado por el propio entrenador, aparece cada vez más lejano.
Una victoria podría ofrecerle a Madelón el oxígeno necesario para reencauzar el ciclo. Un empate dejaría interrogantes abiertos, mientras que una nueva derrota agravaría el escenario y pondría todavía más presión sobre su continuidad. En cualquier caso, el resultado deberá analizarse junto con el rendimiento y las respuestas que pueda mostrar el equipo.
Un futuro que exige respuestas en Unión
La situación también obliga a mirar más allá del próximo compromiso. Unión necesita recuperar competitividad en el presente, pero al mismo tiempo debe empezar a construir certezas para 2027. La pérdida de futbolistas importantes, las dificultades para encontrar reemplazos y la caída en el rendimiento colectivo dejaron un panorama que hoy genera preocupación entre los hinchas.
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Madelón conoce el club y sabe lo que representa conducir al Tatengue, pero esa identificación no lo exime de la obligación de encontrar soluciones. El crédito futbolístico se redujo y el equipo necesita una señal concreta que permita creer en una recuperación.
El viernes, ante Defensa y Justicia, Unión se juega mucho más que tres puntos. Se juega la posibilidad de frenar una caída que parece no encontrar fondo y de recuperar la confianza en un proyecto que quedó seriamente comprometido. Para Madelón, puede ser el partido que marque el comienzo de la reacción o el que termine de instalar la incertidumbre sobre su continuidad.















