Después de dos fechas en las que había dejado más dudas que certezas, Unión encontró el resultado que tanto necesitaba. El 2-1 frente a Lanús en el estadio 15 de Abril no solo significó la primera victoria en el Torneo Clausura, sino también un desahogo para un equipo que había comenzado con un empate 2-2 ante Platense en Vicente López y una derrota por 2-1 frente a Gimnasia de Mendoza.
Unión aprobó el examen del resultado y sigue debiendo en el juego
El Tatengue consiguió un triunfo vital ante Lanús por 2-1 en el 15 de Abril. La solidez defensiva, el crecimiento de Lucas Ayala y los golazos de Menossi y Mosqueira fueron los puntos altos, aunque el funcionamiento colectivo aún está en construcción.
Por Ovación
Prensa Unión
El triunfo era una obligación y el equipo de Leonardo Madelón cumplió. Sin embargo, más allá de los tres puntos, el análisis invita a separar las luces de las sombras de una actuación que dejó aspectos muy positivos y otros que evidencian que este Unión todavía está en pleno proceso de armado.
Una defensa que empieza a tomar forma en el nuevo Unión
Quizás la mejor noticia para Madelón pasó por la consolidación de una defensa que, con el regreso de Maizon Rodríguez, ganó presencia, experiencia y seguridad.
El uruguayo mostró la personalidad que lo caracteriza y volvió a formar una dupla que se entiende casi de memoria con Juan Pablo Ludueña, quien volvió a ser uno de los puntos más altos del equipo. Si bien Rodríguez quedó comprometido en la acción que terminó con el descuento de Felipe Peña Biafore, una jugada donde también hubo responsabilidad de Matías Mansilla, su regreso le dio otro equilibrio al fondo rojiblanco.
En los laterales también hubo señales alentadoras. Lucas Ayala, en apenas su tercer partido en Primera División, confirmó todo su gran potencial futbolístico. Defendió con autoridad, ganó varios mano a mano y cuando pasó al ataque lo hizo con criterio, mostrando una madurez impropia para un futbolista con tan poca experiencia.
Del otro lado, Lautaro Vargas volvió a dejar sensaciones encontradas. Fue una salida permanente por su banda y aportó profundidad, aunque otra vez mostró algunas desatenciones defensivas que terminaron complicando al equipo.
Un mediocampo que encontró el gol, pero no el juego en Unión
Si hubo un sector donde Unión todavía debe crecer es la mitad de la cancha. Durante buena parte del encuentro, Lucas Menossi y Joaquín Mosqueira tuvieron dificultades para imponerse. Les costó coordinar movimientos, hacerse dueños del balón y darle continuidad al juego, algo lógico si se tiene en cuenta que recién disputan su segundo partido como dupla de internos.
Sin embargo, cuando el equipo más los necesitó aparecieron con toda su jerarquía. Menossi abrió el marcador con un verdadero golazo y Mosqueira selló la victoria con otro remate digno del Puskas. Dos acciones que terminaron maquillando una producción que, desde el funcionamiento, todavía tiene margen de crecimiento.
Palacios y Malcorra siempre aportan algo distinto
Julián Palacios todavía está lejos del nivel que supo mostrar en otros momentos, pero sigue siendo un futbolista capaz de romper estructuras. Aunque jugó bastante contenido, aportó movilidad y fue protagonista de la única situación clara de Unión en el primer tiempo.
También Ignacio Malcorra tuvo momentos interesantes. Comenzó siendo el jugador más desequilibrante por la izquierda y fue quien asistió a Palacios en esa primera chance de peligro. Después alternó buenas y malas: tuvo oportunidades para explotar su pegada, aunque no estuvo preciso en las ejecuciones.
Mucho sacrificio arriba, poco peso en el área
Cristian Tarragona volvió a mostrar un enorme compromiso colectivo. Corrió, presionó, luchó con los centrales y fue la primera referencia defensiva del equipo.
El problema fue que esa entrega lo llevó a jugar demasiado lejos del arco rival, por lo que prácticamente no tuvo oportunidades para definir.
Por su parte, Misael Aguirre no logró repetir las actuaciones que habían despertado ilusión en las dos primeras fechas. Lanús consiguió controlarlo durante gran parte del encuentro y nunca pudo desnivelar por su sector.
Un banco que todavía busca respuestas
Las variantes tampoco lograron modificar demasiado el desarrollo del partido. Marcelo Estigarribia evidenció la falta de ritmo propia de quien estuvo gran parte de la pretemporada inactivo por una lesión en el tobillo. Entró desconectado, perdió varias pelotas y nunca pudo meterse en el partido.
Mauro Luna Diale aportó sacrificio para colaborar en el retroceso tras el 2-1, aunque ofensivamente tuvo escasa incidencia.
En cambio, Bruno Pittón dejó una imagen mucho más positiva que en sus ingresos anteriores. Salvó una pelota sobre la línea que podía significar el empate de Lanús y se mostró más firme defensivamente.
También sumó buenos minutos Emilio Giaccione, quien ingresó por la lesión de Menossi. Se mostró participativo, pidió siempre la pelota y distribuyó con criterio, aunque le faltó mayor presencia física en un tramo donde Lanús empujó con todo.
El ingreso de Juan de Dios Pintado respondió más a una cuestión táctica. Madelón decidió reforzar el sector derecho para sostener la ventaja, manteniendo a Lautaro Vargas en cancha y resignando profundidad ofensiva.
Un equipo en plena construcción
Este Unión todavía está lejos de su techo. La defensa parece haber encontrado una base sólida con el regreso de Maizon Rodríguez y la irrupción de Lucas Ayala, pero el mediocampo aún necesita tiempo para ensamblarse. Exceptuando a Julián Palacios, prácticamente toda la mitad de la cancha es nueva y eso se nota en varios pasajes de los partidos.
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En ofensiva, las alternativas empiezan a multiplicarse. El banco ofreció nombres como Mauro Luna Diale, Marcelo Estigarribia y Eric Ramírez, futbolistas que, cuando encuentren ritmo futbolístico, le darán más variantes a Leonardo Madelón.
Por ahora, Unión consiguió lo indispensable: ganar. Era una obligación después de un inicio irregular y cumplió con ese objetivo. El próximo desafío será transformar esos triunfos en actuaciones cada vez más convincentes, con una identidad futbolística más marcada y argumentos que respalden los resultados. Porque el primer paso ya está dado, pero el verdadero crecimiento recién comienza.


















