Colón mostró dos caras bien marcadas en el primer tiempo del segundo amistoso ante Paysandú por la Serie Río de la Plata. Le costó hacerse dueño de la pelota, nunca logró imponer condiciones desde el juego asociado y terminó pagando caro un error defensivo que le permitió al equipo uruguayo igualar un partido que, hasta ese momento, parecía controlado.
Colón empató con Paysandú, pero cayó por penales y volvió a dejar más dudas que certezas
Colón igualó en el tiempo reglamentario, perdió 5-3 en la definición desde los doce pasos y mostró falencias defensivas y falta de claridad futbolística.
Por Ovación
Partido chato entre Colón y Paysandú
El inicio fue trabado y con un Colón incómodo. A pesar de la idea que pregona Ezequiel Medrán, el equipo cayó reiteradamente en el pelotazo, una vía que terminó siendo funcional solo a medias. Paysandú aprovechó esos pasajes de desconcierto, cerró espacios y obligó al Sabalero a jugar incómodo, lejos de un circuito claro de pases en el mediocampo.
Sin embargo, las situaciones más claras fueron de Colón. A los 14 minutos, Ignacio Lago rompió el cero con una buena definición, coronando una de las pocas acciones en las que el equipo logró atacar con decisión. El gol no modificó el desarrollo: Colón siguió sin adueñarse del trámite y el partido se jugó más como quiso el conjunto uruguayo que como lo pretendía el rojinegro.
Una de las notas positivas pasó por el aspecto físico. Este Colón mostró una altura que no tuvo en 2025: Pier Barrios (1,83), Alan Bonansea (1,91) y Julián Marcioni (1,86) le dan otra presencia aérea a un equipo que el año pasado sufrió demasiado la pelota parada y fue uno de los que más goles recibió por esa vía.
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En el mediocampo, Ignacio Antonio fue de lo más activo, movedizo y participativo, intentando darle dinámica a un sector que nunca terminó de encontrar un conductor claro. Esa ausencia se notó con el correr de los minutos: Colón no fue certero en los últimos metros y esa falta de claridad terminó fortaleciendo a Paysandú, que se animó un poco más.
A los 40 minutos llegó el empate. Un centro desde el sector izquierdo de Colón encontró a Leonardo Gómez completamente solo dentro del área, sin marcas, y el jugador de Paysandú no perdonó de cabeza. Hasta ese momento, daba la sensación de que el equipo uruguayo no iba a inquietar demasiado, pero le bastó su primera llegada clara y un error defensivo del Sabalero para empardar el marcador.
El gol expuso varias falencias. Colón no tuvo reacción inmediata, siguió sin encontrar espacios y dejó en evidencia la falta de un conductor futbolístico. Ignacio Lago, autor del gol, no logró sostener el protagonismo ni acercarse al nivel que puede ofrecer, y el equipo lo sintió.
El primer tiempo se cerró con más dudas que certezas para Medrán, que seguramente se fue al vestuario con varias preguntas abiertas. Sobre el final, a los 45 minutos, Matías Muñoz vio la tarjeta amarilla en un contexto de nerviosismo creciente.
Segundo tiempo con escaso fútbol
Para el complemento, Ezequiel Medrán movió rápido el banco: Facundo Castet dejó la cancha y en su lugar ingresó Leandro Allende, en busca de mayor firmeza por el sector izquierdo. Sin embargo, los problemas de Colón no pasaron tanto por nombres como por funcionamiento.
El equipo volvió a mostrar falencias defensivas, especialmente en las transiciones hacia atrás. Cada pérdida encontró al Sabalero mal parado y dejó la sensación de ser un conjunto al que le puede costar —y mucho— sostener duelos mano a mano a lo largo del torneo.
A los 5 minutos, Colón tuvo una buena transición ofensiva. Ignacio Lago condujo con decisión, llegó al área y sacó el remate, aunque no pudo frenar antes de definir y el disparo perdió dirección. Fue una acción que reflejó lo mejor y lo peor del equipo: velocidad para atacar, pero poca claridad en la resolución.
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Seis minutos más tarde llegó otra situación clara. Lago filtró una muy buena pelota para Conrado Ibarra, que condujo y definió picándola ante la salida del arquero, pero el remate se fue por encima del travesaño. La sociedad entre Lago e Ibarra por el sector izquierdo fue, sin dudas, una de las notas más interesantes del partido y de lo poco que logró generar peligro sostenido.
A los 14 minutos, Medrán realizó una fuerte rotación: ingresaron Lértora, Sarmiento, Cano, Castro y Godoy, mientras que dejaron el campo Matías Muñoz, Ibarra, Lago, Marcioni y Bonansea. Con tantas modificaciones, Colón perdió aún más fluidez y el partido se desordenó.
A los 24 minutos volvieron a llegar cambios: entraron Beltrán y Maillier en lugar de Peinipil e Ignacio Antonio. El equipo nunca terminó de acomodarse y siguió mostrando desajustes defensivos y escasa elaboración en ataque.
La más clara del tramo final llegó a los 79 minutos. Maillier metió una pelota profunda perfecta, sacó un remate de zurda que dio en el palo y, en el rebote, Cano tuvo el gol servido, pero le pegó mal y la pelota se fue afuera. Fue la última gran chance de un partido que dejó más interrogantes que respuestas.
Más allá del empate en el tiempo reglamentario, y al tratarse de un encuentro amistoso, se decidió que el partido se definiera por penales. En la tanda desde los doce pasos, Colón no estuvo fino y terminó cayendo por 5 a 3, cerrando una noche que volvió a exponer a un equipo en plena construcción, con errores repetidos, falta de claridad futbolística y un camino todavía largo por recorrer antes del inicio de la competencia oficial.















