Colón evitó el descenso. Esa es la noticia con el empate 0-0 ante Morón en Santa Fe este domingo para sellar la permanencia en la Primera Nacional. Pero el alivio no alcanza para maquillar una de las campañas más pobres de su historia y gran parte de eso se escribió sin goles.
Sin gol no hay rumbo: el gran vacío ofensivo de Colón en una temporada calamitosa
Colón se salvó del descenso, pero penando en una de las peores campaña de su historia. Una de la tantas falencias: la falta de gol. ¿Quién es el goleador?
Por Ovación
UNO Santa Fe | José Busiemi
Porque si hay un rasgo que define el año de Colón, es la falta de un goleador. Ni siquiera un ataque funcional. A esta altura, con 33 fechas disputadas, el máximo artillero sigue siendo Emmanuel Gigliotti con siete tantos. un número bajo y más llamativo aún porque ni siquiera fue tenido en cuenta para el último partido. Su ciclo parece cerrarse en silencio, sin despedidas ni goles.
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Colón se quedó sin gol y coqueteó con el descenso
El segundo en la tabla de goleadores es Federico Jourdan, con apenas cuatro. A partir de allí, nombres que fueron rotando, perdiendo terreno o simplemente no lograron cumplir con el rol ofensivo que se les pedía. El resultado fue una sequía alarmante: Colón convirtió un solo gol en los últimos nueve partidos. Lapidario para un equipo que arrancó soñando con el ascenso y terminó haciendo cuentas para no perder la categoría.
La anemia ofensiva fue más que una racha: fue una constante, un peso que condicionó cada partido, cada intento de levantar cabeza. Sin un goleador, sin asociaciones claras, sin volumen de ataque, el equipo quedó atado a lo que pudiera rescatar en defensa —que también fue un desastre— y al empuje individual de algunos nombres.
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Lo que queda ahora es un cierre de torneo sin urgencias, pero con mucho para revisar. Porque el futuro no se puede planificar sin gol y este Colón, durante todo el año, demostró que nunca encontró el camino al arco rival. Ni el jugador capaz de liderarlo.














