Franco Colapinto cerró un sábado complicado en el Gran Premio de Singapur de Fórmula 1. Después de abandonar la carrera Sprint por un inconveniente en el sistema de almacenamiento de energía de su monoplaza, el argentino tampoco encontró buenas sensaciones en la clasificación y quedó eliminado en la segunda tanda, lejos de los puestos que buscaba alcanzar.
Colapinto, frustrado en Singapur: "De los peores balances que tuve en mucho tiempo"
El piloto argentino terminó 16° en la clasificación de la Fórmula 1, pero largará 15° en el Gran Premio de Singapur por una penalización a George Russell.
Por Ovación
El piloto de Alpine registró un tiempo de 1:33.261 y terminó 16° en la clasificación, aunque avanzará una posición en la grilla y largará 15° debido a la penalización que deberá cumplir George Russell. Pese a esa mejora, el resultado estuvo lejos de satisfacer sus expectativas, especialmente por los problemas de equilibrio que encontró en su auto durante la Q2.
“La Q2 fue muy mala, perdimos el balance del auto. El último run de Q2 fue un desastre, de los peores balances que tuve en mucho tiempo”, reconoció Colapinto tras la sesión, sin ocultar su frustración por un rendimiento que no logró comprender.
Un Alpine que perdió el rumbo en la clasificación
El argentino explicó que las sensaciones habían sido diferentes durante la primera tanda, cuando el monoplaza parecía ofrecerle mejores respuestas y todavía tenía margen para mejorar sus registros.
“No entiendo por qué, porque en Q1 se sentía bien y tenía bastante por mejorar, pero la Q2 fue un desastre”, agregó el piloto, que no pudo encontrar la evolución necesaria para meterse entre los 15 mejores de la clasificación.
Los inconvenientes también quedaron expuestos en la pista. En uno de sus intentos por mejorar el tiempo, Colapinto protagonizó un susto en la antepenúltima curva del circuito de Marina Bay: perdió la parte trasera del Alpine y, aunque intentó corregir la trayectoria, terminó rozando la pared con la rueda trasera derecha y luego con la delantera derecha.
Afortunadamente, el auto pudo completar la vuelta y el contacto no provocó daños que le impidieran continuar. Sin embargo, la maniobra reflejó las dificultades que atravesaba el argentino para controlar el monoplaza y buscar los límites en un trazado urbano particularmente exigente.
Un sábado para el olvido antes de la carrera
La clasificación fue el segundo golpe de una jornada que ya había comenzado mal para Colapinto. Durante la Sprint, el argentino debió abandonar por un problema técnico relacionado con el sistema de almacenamiento de energía de su Alpine, lo que le impidió completar la competencia y sumar kilómetros importantes en Singapur.
La situación resulta especialmente compleja en Marina Bay, un circuito callejero donde las paredes están muy cerca de la pista y las posibilidades de adelantamiento son limitadas. Por eso, largar desde el 15° puesto representa un desafío adicional para el piloto argentino, que necesitará una buena estrategia y una carrera sin errores para intentar avanzar posiciones.
Con la frustración todavía presente por el rendimiento del auto, Colapinto buscará dejar atrás los inconvenientes del sábado y encontrar mejores respuestas en la competencia principal. Después de un día marcado por el abandono y una clasificación por debajo de sus expectativas, el objetivo será recuperar competitividad y aprovechar cualquier oportunidad que aparezca durante el Gran Premio de Singapur.














