Brasil vive este domingo una jornada decisiva con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Ambos candidatos ya emitieron su voto y convocaron a la ciudadanía a participar de los comicios.
Balotaje en Brasil: Lula da Silva y Flávio Bolsonaro ya votaron y se define la presidencia
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para elegir al próximo presidente en una segunda vuelta marcada por la paridad electoral. Los centros de votación abrieron a las 8 y cerrarán a las 17, hora local.
Balotaje en Brasil. Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro compiten por la presidencia.
Los centros de votación abrieron a las 8 y permanecerán habilitados hasta las 17, hora local. Unos 158,7 millones de electores pueden elegir al próximo jefe de Estado, además de definir las gobernaciones de siete estados que también llegaron al balotaje.
La votación también se desarrolla en el exterior, donde los ciudadanos brasileños empadronados pueden sufragar en las sedes habilitadas. La atención se mantiene para quienes estén haciendo fila al momento del cierre.
Lula llamó a defender las conquistas de su gestión
El presidente Lula votó en una escuela de São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo. Tras emitir su sufragio, sostuvo que la ciudadanía salió a las calles para “defender sus conquistas” y cuestionó la orientación política de su rival.
El mandatario planteó que la elección representa una decisión sobre el rumbo de Brasil y criticó a quienes, según afirmó, buscan gobernar con la bandera de Estados Unidos.
Lula busca un nuevo mandato después de haber obtenido el 45,16% de los votos válidos en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. En esa instancia quedó en segundo lugar, detrás de Flávio Bolsonaro.
Flávio Bolsonaro pidió un cambio de rumbo
Flávio Bolsonaro votó en Río de Janeiro, aproximadamente una hora antes que el actual presidente. El senador convocó a los brasileños a concurrir a las urnas “haga lluvia o haga sol” y aseguró que el país necesita un cambio político.
El candidato opositor cuestionó la gestión de Lula y sostuvo que las condiciones económicas y la inseguridad alimentan la preocupación de la población. También afirmó que Brasil debe reorganizarse y dejar atrás lo que considera errores del actual gobierno.
En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, equivalente a poco más de 56,1 millones de sufragios, frente a los 53,8 millones que recibió Lula. La diferencia entre ambos fue de alrededor de 1,9 puntos porcentuales.
Una elección ajustada y con alta abstención
Los sondeos publicados antes de la votación anticiparon una definición reñida. Una encuesta de Datafolha difundida el sábado ubicó a Flávio Bolsonaro con el 51% de los votos válidos y a Lula con el 49%, dentro del margen de error de dos puntos porcentuales. El resultado de una encuesta no determina el desenlace electoral.
Uno de los factores que podría incidir en la participación es la abstención. En la primera vuelta, el 21,08% del padrón no acudió a votar, el nivel más alto para una primera vuelta presidencial desde 1998, según los datos electorales citados por Agência Brasil.
São Paulo es el mayor distrito electoral del país, seguido por Minas Gerais, Río de Janeiro, Bahía y Paraná. La distribución del electorado en esos estados constituye uno de los factores centrales de la disputa nacional.
La jornada concluirá a las 17, cuando cierren los centros de votación. Luego comenzará el recuento que definirá quién gobernará Brasil durante los próximos cuatro años.



















