casos de abuso sexual en el jardín

Denunciantes del "Profe Juanchi" reclaman que se haga la cámara Gesell ya pero no con la psicóloga que eligió el imputado

"Le robó la inocencia a mi hija y ahora le quiere robar el derecho a hablar. No es justo", dice una de las mamás del jardín del arzobispado Ceferino Namuncurá

Miércoles 01 de Diciembre de 2021

El profesor del Jardín del arzobispado, Ceferino Namuncurá en barrio Yapeyú, J. T. está imputado y en prisión preventiva por cinco delitos contra la integridad sexual a nenas de entre cuatro y seis años que eran sus alumnas. Por demoras en resoluciones judiciales, quedan pendientes de realización las cámara Gesell de las tres primeras nenas que denunciaron al docente en octubre de este año. La familia de la primera denunciante reclama que se hagan cuanto antes para poder "tener paz", pero piden que no se hagan con la psicóloga que paga el imputado.

En qué está el caso

Las denuncias contra J. T. hasta ahora fueron seis. Tres se hicieron en los primeros días de octubre de este año y la fiscalía solicitó un turno para que se realicen las cámaras Gesell en ese momento lo más pronto posible. El abogado defensor de J. T. hizo un pedido a la Justicia para que a las cámara Gesell las haga una psicóloga que eligieron ellos y el juez José Luis Troiano le dio lugar. La fiscalía apeló esta resolución con el argumento de que realizan la investigación representando al Estado y por lo tanto mantienen el principio de objetividad. Sin embargo la jueza de segunda instancia Martha María Feijoó ratificó la resolución de García Troiano. Esos tres casos fueron imputados en octubre con pruebas de la fiscalía que consistieron, entre las principales, en testimonios de diversos profesionales que atendieron a las pequeñas, entrevistas a familiares y los relatos de las propias niñas que fueron grabados. La resolución de Feijoó fue discutida por la fiscalía, y se espera que resuelva nuevamente. Las cámara Gesell de esos tres primeros casos, aún no se realizaron.

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Las otras tres denuncias se sumaron a la investigación también en octubre, y las cámara Gesell fueron realizadas a las pocas semanas. De estos tres casos, dos fueron imputados a principios de noviembre después de los testimonios que brindaron las niñas en las cámara Gesell. Uno no se imputó y continúa en investigación.

Los fiscales a cargo de la investigación son Alejandra del Río Ayala y Matías Broggi. El abogado defensor de J. T. es Marcos Barceló. Es la primera vez en la historia de la Justicia santafesina que un imputado de abuso sexual elige, a través de su defensa, la psicóloga que entrevistará a los menores de edad que lo denuncian.

"Le robó la inocencia a mi hija y ahora le quiere robar el derecho a hablar"

Judith Quiroz es la mamá de la nena que realizó la primera denuncia contra J. T. la primera semana de octubre. Vino a UNO Santa Fe junto a su madre y abuela de la niña, Carina Méndez, a la que su nieta le dice Tati. "No tenemos nada que ocultar ni esconder, por eso estamos acá", expresaron y repitieron durante la hora de entrevista: "lo único que queremos es justicia".

Al ser consultadas por la postura como familia de las víctimas sobre las cámara Gesell que quedan pendientes, entre las que se encuentra la de su hija, Judith respondió: "Estamos totalmente en contra de que las haga la psicóloga que eligió él (por el imputado). Nunca se vio que un chico tenga que hablar con alguien pagado por la defensa. La verdad es que estoy totalmente en contra de lo que quieren hacer. Los chicos tienen un derecho y los jueces están mirando para otro lado. Lo único que quiero es que se haga justicia, que se hagan pronto las cámara Gesell para poder estar tranquila con mi hija". Quieren que al testimonio lo tomen profesionales especializados de la Unidad fiscal de Género Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación.

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"Nosotras sabemos que la nena va a hablar, de eso no tenemos dudas. Lo que no confiamos es que en el tiempo que se haga la cámara Gesell, que son entre 30 y 40 minutos, no se genere en la conversación el lugar para que pueda contar lo que le sucedió. Tenemos miedo que pase el tiempo con otras preguntas, por eso no queremos", apunta por su parte Carina Méndez.

Judith y Carina hablan con lágrimas contenidas en los ojos y en voz baja, pero decididas y con claridad en lo que buscan. "Muchos dicen que no queremos que se haga la cámara Gesell porque estamos ocultando algo. Nosotras no nos estamos ocultando, ni escondemos nada. Por eso vinimos a UNO Santa Fe. Queremos que se haga la cámara Gesell para que se termine, porque la nena misma lo dice. Que se termine todo esto, dijo el otro día. Porque dice que va a hacer una pijamada, para festejar. Siendo que nosotras no hablamos de nada adelante de ella", relata Quiroz y Carina explica: "Cuando mis hermanos están en mi casa y dicen vamos a comprar esto o lo otro para comer, ella dice que todavía no, que cuando se termine todo esto lo vamos a hacer".

"Hay algo malo en mi corazón que pasó en la clase del profe Juan"

En relación a los hechos, Judith relató: "Yo le pregunté por qué ella me contó lo que pasó, y me dijo: «Porque yo sabía que estaba mal, entonces te lo tenía que contar, pero tenía miedo que la Tati se ponga mal». Ese día, desde que salió del jardín nosotros fuimos a la casa de la abuela y pasamos todo el día ahí. A la noche cuando llegamos a mi casa me contó, cuando estábamos solas".

"Sí, pero ya estaba rara ella porque todos la notamos rara. Lo que tenía ese día era que hablaba, hablaba, hablaba sin parar. Estaba muy acelerada. Estaba al lado mío mientras yo estaba cocinando, y hablaba mucho y preguntaba y decía lo que iba a hacer, me decía que tenía que hacer mucha gelatina para los chicos de la calle pero de fresa". (Carina tiene un merendero que se llama Tercer Cielo donde brinda un copa de leche a niños y niñas). "Incluso, Judith le dijo ¿qué comiste guiso de loro?, de todo lo que hablaba. Y mi marido le dijo dejala que hable, se reía. Ella era de hablar pero no así, era impresionante", recuerda Carina. y Judith afirma: "Como que quería contar algo".

"Ahora cambió. Es otra nena", lamenta la mamá. Y describe: "El otro día me dijo que otras nenas la buscaron para jugar y dijo que no porque ya era grande para jugar, que no podía andar jugando. Yo ahí, me senté, traté de guardármela para no llorar enfrente de ella. Le robó la inocencia y ahora le quiere robar el derecho a hablar. No es justo".

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Después que la nena le contó, lo primero que hizo Judith fue llevarla al Hospital Iturraspe. "Ahí me dijeron que vaya al otro día que la iba a ver una ginecóloga experta en casos de abusos. Y cuando fui a hacer la denuncia a la Agencia de Investigación Criminal y de Trata, ahí me dijeron que no, que iban a hablar con la fiscal y si daba la orden la revisaba un medico policial esa noche. Así que esa misma noche la revisaron y me confirmaron que sí que estaba lastimada", recuerda Judith.

"Cuando estábamos en la Agencia de Trata con mis hermanas escuchamos que los policías hablaban del caso del profe Juan. Mi hermana se levantó y preguntó si estaban hablando del caso de mi hija. Y le respondieron: «No, acaba de llegar otra denuncia». Y ahí dije, cómo puede ser, mi hija no es la única", lamentó la mujer. "Dijeron que era psicosis, que denunció una y denunciaron todas. No fue así porque ninguna se conocía. Ni había salido a la luz el caso", sostiene Carina.

Judith le contó a este medio que conoció a una de las madres, la segunda que hizo la denuncia, recién en el Hospital de Niños cuando las nenas quedaron internadas. "No nos queríamos ni mirar porque teníamos algo dentro de no saber si preguntar o no, qué pasó o no. Nos conocimos cuando las terminó de revisar el medico policial, y ella (la segunda mamá) había hecho la denuncia a la tarde. Yo la hice a las 20", contó. Ante la pregunta si ellas conocían al imputado previamente a las denuncias, Judith y Carina dijeron que no. "Una vez lo vi de lejos cuando dejé la nena en el jardín", describió la mamá de la nena denunciante.

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Judith además denunció que cada vez que las madres son citadas a Tribunales, hay un grupo de personas que se muestran en apoyo al imputado que les dicen cosas provocadoras y las burlan con el fin de generar problemas.

Judith además denunció que cada vez que las madres son citadas a Tribunales, hay un grupo de personas que se muestran en apoyo al imputado que les dicen cosas provocadoras y las burlan con el fin de generar problemas. "Lo único que queremos es justicia", sostiene.

—¿Cómo fue la reacción de las autoridades del jardín?

—Se hicieron totalmente los desentendidos, los que no sabían nada. Me dijeron "nos desayunamos con esto", y ya tenían la policía adentro del jardín. Y es mentira que se desayunaron con eso porque el padre de mi hija había ido antes, el día que estuvimos en el hospital, porque fue al jardín a pedir explicaciones. Y la directora le dijo que yo estaba loca, que lo quería hacer perder el tiempo y que no era nada, que se fije lo que yo estaba diciendo.

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"Ahí habíamos salido del Iturraspe. Después fuimos al Hospital de Niños. Y al otro día fuimos al jardín a pedir la explicación. En realidad, más que una explicación, lo que quería era que me digan que me iban a acompañar en lo que necesitemos, que iban a investigar. Pero no, se hicieron los que ni lo conocían al profesor un poco más. Primero nos dijeron que hacía un montón no iba a trabajar. Entonces le pregunté quién le dio clases a mi nena ese martes. Me dijeron que era un reemplazante. Bueno, si fue un remplazante el que tocó a mi hija dame el nombre, decime quién es y lo dejamos a este hombre tranquilo, les dije. Pero mi hija siempre nombró al Profe Juan. No dijo ningún otro nombre, ni señaló a otra persona. Todas las nenas lo apuntaron a él. Mi nena con las otras cuatro nenas no se conocían. Dos porque son de la tarde, y las otras son de la mañana pero iban a distintas salitas. Así que no se conocían entre ellas, nunca se pudieron poner de acuerdo. Mi hija tampoco se va a poner a hablar con otras nenas y decirles «che, vamos a denunciar al profe». Es ilógico lo que dicen. Y las madres tampoco", admitió.

—¿Se conocían las madres denunciantes?

—No. ¿Y cómo nosotras nos vamos a poner a perder el tiempo, a pasar por todo esto? Con lo que estamos pasando. Cuando dicen que queremos plata, no saben la plata que estamos gastando en transporte porque yo voy y vengo en remís. No llevo a mis hijos en colectivo, por miedo. Por las cosas que están pasando, por precaución. También el dinero en psicólogos. De dónde voy a querer plata si es una denuncia penal. No quiero plata, quiero justicia. Es lo único que pido. Del Jardín me llamaron para ofrecerme plata para que yo me calle.

—¿Qué te ofrecieron?

—Una ayuda económica, me dijeron. Para que "me quede tranquila". Me dijeron que si yo recibía una ayuda económica podíamos arreglar las cosas. Les dije que no necesito dinero. A las otras mamás también las llamaron para ofrecerles plata. No quiero dinero, yo trabajo para tener mi propia plata. No quiero nada de nadie. Lo único que pido es justicia para mi hija, para que con mi hija podamos salir a sentarnos en una plaza tranquilas. No sé si la voy a volver a ver jugar como antes a mi hija, porque no es la misma de antes. En seis años que ella tiene, nunca la tuve que acunar. Ni de bebé. Era una bebé que la llevé al médico porque dormía tanto que pensé que tenía algo. Le teníamos que lavar la carita para que se despierte. Y ahora la tengo que acunar para que pueda dormir. Nunca fue así mi hija. Ella ya no quiere jugar.

"Él no pensó, –continuó la mamá. No arruinó nuestra familia solamente, sino también a la suya propia. Y cinco familias más. Porque las otras nenas están igual que mi hija. No juegan, no se ríen, se aíslan. Y arruinó también las familias que no quieren hablar, porque hay muchas mamás que no quieren hablar para no exponer a sus hijos. Sabemos de casos de mamás que saben lo que pasó y no quieren hacer la denuncia. Que la familia se va a enterar, que el marido no quiere, que no quieren que el día de mañana le hagan bullying a los hijos. Sabemos de esas mamás, las respetamos y haremos justicia nosotras".

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"Lo que sí pedí al jardín fue atención de una psicóloga o psicopedagoga y me dijeron que no tenían esos servicios, cuando en la cuota dice que es para eso, para pagarle a los especialistas. Después me dijeron que no sabían nada, que el profe hace mucho que ya no trabajaba ahí. Quisimos hablar con la directora y la vice, ese día. Nos dijo que no sabían nada que estaba pasando y tenían la policía adentro del jardín cuando llegamos. No en la puerta, sino adentro del jardín. Después nos dijeron que el profesor iba miércoles y jueves. Después nos dijo la vicedirectora que justo ese día no había ido porque se había puesto la vacuna. Después terminó siendo que fue toda la semana. Son muchas contradicciones. Si ven las diferentes notas a medios que dieron las directoras, van a ver que se contradicen. Por eso pienso que hay que investigarlas porque pueden ser o víctimas de él, o cómplices", marcó la mamá.

—La Cámara Gesell a tu hija fue citada dos veces, y dos veces suspendida por esta discusión judicial sobre quién debe hacerlas. ¿Cómo la afectó?

—Nos avisaron en el momento cuando entré a Tribunales. Ella quiere que pase y se termine. Es como cuando se va a poner una vacuna, que sabe que le va a doler pero va a pasar. Quiere que pase y termine de una vez. Sabe que está preso y eso la deja tranquila. Dice que sabe que no va a salir a lastimar más nenas. Yo le dije que no va a salir, porque lo que hizo está mal y tiene que pagar lo que hizo. Él se equivoco, y ahora tiene que cumplir. Una de las nenas hizo un dibujo del profe Juan preso y ella feliz con un globo. Ellas entienden. Ellas solas porque nadie les dijo que dibujen eso. La nena misma lo hizo, y la mamá lloraba cuando vio el dibujo.

"A mi hija le da tranquilidad que está preso, que no está lastimando a más nenas, –acotó. Le pregunté si sabía si había lastimado a más nenas pero me dijo que no me iba a decir eso. Sé lo que me va contando a medida que pasa el tiempo. Cuando ella siente la confianza me lo dice. Me fue contando de a poquito. Que él les decía que iba a esconder al oso, y le decía vení que te voy a mostrar algo, y ahí pasó en pleno patio lo que pasó. Dicen que no puede ser en pleno patio, pero ahí fue. Mi hija lo dijo. Cualquiera que pase por la vereda puede ver que hay una parte del patio donde dobla y donde el pasto está alto, es una selva", resaltó.

Un pedido a la familia del profe

Judith, además, quiso hacer un pedido particular: "Quiero también que la señora (del imputado) deje de decir que nosotros somos delincuentes, y que somos mentirosas las madres. Vi un video en el que dice que nos pusimos de acuerdo para mentir. Yo a las otras mamás no las conocía, nos conocimos en todo este camino. Lo único que pido es justicia y que se puedan hacer pronto las cámara Gesell. Que se termine de una vez".

"Que él esté preso no va a calmar nuestro dolor, pero sí es un consuelo. Saber que él no va lastimar a más nenas, ni más chicos. Es un pequeño consuelo que no va a calmar ni mi dolor ni el de mi hija ni el de mi mamá ni el de las otras mamás, las nenas, las abuelas. El de nadie", expresó.

Carina, por su parte, contó: "Mi nieta hoy se queda mirando un punto fijo, pensando, quieta. Ella antes dormía tranquila, ahora no duerme. Dice que tiene pesadillas. No se quiere bañar sola. Antes se quedaba horas. En 30 años que estamos a mi marido lo vi llorar dos veces, cuando murió mi papá y ahora con esto. Nos arruinó la vida a todos. Y según la mujer de él (por el imputado) le arruinamos la vida a ella. Nosotros teníamos una vida normal, teníamos una familia normal y él le arruinó la vida a mi nieta, a todos nosotros y a su propia familia también".

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La nieta de Carina Mendez no va más al jardín del arzobispado Ceferino Namuncurá.

La nieta de Carina Mendez no va más al jardín del arzobispado Ceferino Namuncurá. "No quiere saber nada la nena, va a empezar en la escuela primaria directamente en otra escuela", expresan.

—Desde la defensa del imputado apuntan personal y públicamente contra ustedes dos por la quema de la casa de J. T., ¿Qué responden a esa acusación?

—Ninguna de las mamás estaba porque en ese momento estábamos en Niñez, es algo verificable. Dejamos ese caso en las manos de la Justicia, que se encargue de investigar quién fue realmente. Y sé que lo están haciendo porque llamaron a familiares a declarar. Nosotros tenemos la conciencia tranquila y limpia que nunca haríamos daño. Por más de todo el daño que nos hizo él.

"Queremos justicia. Y queremos también que no hablen mal de las nenas. Porque dicen que las nenas mienten. No hablen de las nenas por favor", solicitó Carina. Y Judith agregó: "La señora (del imputado) dice que pone las manos en el fuego por el marido, yo pongo las manos en el fuego por mi hija. Una criatura no va a hablar de lo que no conoce. Mi hija no va a inventar algo así de la nada. En el día a día vamos de mi casa, a la de mi mamá, a la de mi hermana y a la Iglesia. Así vivimos, no vamos a otra parte. Nunca molestamos a nadie, nunca le quisimos hacer daño a nadie".

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Además de toda la situación que viven, Judith denunció al abogado defensor del imputado, Barceló, por hostigamiento. Relató que en redes sociales la señala como la autora del incendio a la casa del docente y como quien "inventó denuncias falsas" junto a sus fotos y datos personales. "No entiendo cómo un profesional con título puede manejarse de esa forma. Está bien, así se ve que gana clientes, publicidad. Pero él ahora tiene un bozal legal, no puede hablar de la causa del jardín y lo sigue haciendo igual", opina Judith. Según pudo conocer este medio, el defensor cuenta con varias denuncias (penales y en el Colegio de Abogados) de mujeres en su contra por llevar adelante esta práctica.

"Otra de las abuelas me dijo que se levanta y se acuesta con esto en la cabeza. Me pasa lo mismo. Y pienso en esa familia. Pienso en esos hijos. Pienso en ella (la esposa del imputado) también porque soy mujer. Me duele. No sé si será que no me tendría que importar o desear que sufra, pero no. Me pongo mal por ellos", contó Carina.

Y Judith expresó: "Esa mujer no tiene la culpa de la mente perversa del hombre. Hasta ella misma puede ser una víctima de él y no lo está diciendo por miedo o por lo que sea. O a lo mejor piensa igual que él. Ella trabaja en la Secretaría de la Niñez. Entonces, ¿en manos de quién están los chicos? Si nosotros confiamos que él era la persona que tenía que cuidarla como a su propia vida, porque el día que llevé a mi hija al jardín nos dijeron: «Los vamos a cuidar como a nuestros propios hijos, son el tesoro más lindo». ¿Y al final? Todos los meses pagando la cuota. No me interesa porque la pagué siempre porque para mí lo más importante era la educación de mi hija, y de mis otros dos hijos. Había a veces que no llegaba con la plata, y le decía a mi mamá que cómo voy a hacer porque no quería sacarla de la escuela porque confiaba que iba a estar bien ahí. Muchas veces pensé en mandarla a una pública porque con tres chicos era mucho gasto, pero no, siempre pagué la cuota, pagué el uniforme, compré todos los útiles, todas las cosas para manualidades que me pidieron. Siempre estuve como mamá en el jardín. Y al final, ni la maestra salió a hablar conmigo. A decirme «bueno mamá, todo va a estar bien, te vamos a apoyar, le creemos a la nena». No. «Juanchi es inocente», me dijeron. ¿Ahora dónde se van a meter las maestras cuando vean que Juanchi no es inocente? No le creyeron a los niños. En manos de quiénes estamos poniendo nuestros hijos. ¿Ellas (por las maestras) a quién más tienen que confiar? Son maestras preparadas para estar con chicos".

"Lo único quiero es justicia y estar tranquila. Quiero la paz para mi hija. Nada más", concluyó Judith.

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