El Centro de Asistencia de Alto Verde recibió a una cuarta familia evacuada en el marco de la crecida del río Paraná. Se trata de hogares que residían en una cava profunda, junto al brazo del Riacho Santa Fe, en un sector ubicado por fuera del anillo de defensa y considerado vulnerable ante la suba del agua.
Crecida del Paraná: ya son cuatro las familias evacuadas y buscan habilitar hasta 25 módulos en Alto Verde
Las familias vivían en una cava profunda junto al brazo del Riacho Santa Fe, fuera del anillo de defensa. El municipio tiene 10 módulos terminados y trabaja para ampliar la capacidad de alojamiento.
Crecida del Paraná. Cuatro familias fueron evacuadas de zonas vulnerables por la suba del río.
El coordinador de Gabinete de la Municipalidad de Santa Fe, Víctor Hadad, explicó que las cuatro familias ya habían sido identificadas por las autoridades debido a las condiciones del lugar donde vivían. “Acaba de llegar la cuarta familia, que son las cuatro familias que nosotros teníamos identificadas porque estaban viviendo en una cava profunda al lado del brazo del Riacho Santa Fe”, señaló.
El funcionario indicó que, si bien el río se encontraba estacionado en los 4,16 metros, la ubicación de esas viviendas motivó el traslado preventivo. “Por el lugar puntual donde estaban estas cuatro familias, nosotros sabíamos que iba a haber algún tipo de problema y de hecho fue así”, sostuvo.
Hadad aclaró que la situación responde a la vulnerabilidad específica de ese sector y que las tareas de asistencia continúan para resguardar a las personas expuestas a la crecida.
Cómo funcionan los módulos de emergencia
Las familias trasladadas al centro de asistencia pueden llevar sus pertenencias, entre ellas heladeras y ventiladores, para mantenerlas resguardadas en un espacio controlado. Sin embargo, los módulos no permiten el uso de aire acondicionado ni la preparación de alimentos en su interior.
Por ese motivo, el municipio brinda diariamente el almuerzo y la cena a las personas alojadas. La asistencia busca garantizar las condiciones básicas durante su permanencia en el lugar.
Buscan ampliar la capacidad de alojamiento
En cuanto a la infraestructura disponible, Hadad precisó que ya hay 10 módulos terminados y con el servicio eléctrico habilitado. El objetivo es llegar a entre 20 y 25 unidades listas durante la semana, con la colaboración de voluntarios de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que participan en las tareas de acondicionamiento.
La instalación de nuevos módulos apunta a contar con mayor capacidad de respuesta ante la evolución de la crecida y la eventual necesidad de trasladar a otras familias de sectores expuestos.
Qué esperan para los próximos días
Respecto de las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), el funcionario señaló que los informes indican que el río no alcanzaría los cinco metros durante esta primera onda de crecida.
Mientras tanto, el municipio mantiene las tareas de asistencia y acondicionamiento en Alto Verde, con el objetivo de disponer de más espacios para recibir a familias que deban abandonar preventivamente sus viviendas.

















