El inicio de la pretemporada de Unión, previsto para el 2 de enero, encuentra al club en una situación de aparente quietud, al menos en lo que respecta a movimientos oficiales del mercado de pases. Pese a los rumores que sobrevuelan a diario, la realidad indica que Mateo Del Blanco, Lautaro Vargas y Valentín Fascendini se presentarán a trabajar con normalidad, sin que por ahora existan señales concretas de transferencias inminentes.
Unión y un mercado en pausa: definiciones que no pueden esperar
En Unión el mercado de pases se encuentra en punto muerto, con dos bajas confirmadas, varias chances de ventas, y sin incorporaciones a la vista.
Por Ovación
Prensa Unión
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La cuestión de fondo pasa por los tiempos. En el Tatengue saben que retener jugadores sin certezas puede transformarse en un riesgo si las ofertas aparecen con la competencia ya en marcha o al filo del arranque del torneo. En ese escenario, la falta de reemplazos acordes podría tener un impacto directo en el rendimiento deportivo, una situación que el club busca evitar.
Ventas esperadas y un equilibrio delicado
Puertas adentro, hay expectativas económicas vinculadas a posibles ventas, entendidas como un recurso clave para equilibrar las finanzas. Sin embargo, el mercado todavía no ofreció respuestas concretas. No hubo ingresos ni egresos confirmados, y el plantel se mantiene prácticamente intacto cuando el calendario empieza a apretar.
Con la estructura futbolística definida —Leonardo Madelón como entrenador principal, Alejandro Trionfini en la Reserva y la inminente llegada de Santiago Zurbriggen como director deportivo— la dirigencia tiene claro que el margen de espera no es ilimitado. La planificación deportiva exige decisiones, aun cuando el contexto económico obligue a ser prudentes.
Prioridades claras, nombres difusos
Más allá del hermetismo, hay posiciones que Unión necesita cubrir sí o sí. La salida de Matías Tagliamonte dejó vacante el arco y el club deberá incorporar un reemplazo, ya que el regreso del arquero aparece descartado. En el mediocampo, la no continuidad de Mauricio Martínez obliga a salir en busca de un volante central, un puesto clave en el esquema de Madelón.
El único nombre que trascendió con cierta firmeza es el del uruguayo Rodrigo Saravia, un futbolista del gusto del entrenador, a quien ya tuvo bajo su conducción en Gimnasia La Plata. Saravia estuvo en carpeta en el mercado anterior, pero terminó en Belgrano, donde no logró continuidad y fue declarado prescindible. Por ahora, el interés existe, pero no se tradujo en avances concretos.
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En paralelo, surgieron menciones a Renzo Baccia, arquero uruguayo que admitió contactos; al volante Nicolás Watson; y hasta a un posible regreso de Ignacio Malcorra. En el club, sin embargo, estas versiones son tomadas con cautela y no forman parte de negociaciones confirmadas.
Un arranque con interrogantes
Con apenas una semana por delante antes del inicio de los trabajos, Unión transita días de definiciones silenciosas. El plantel comenzará la pretemporada sin caras nuevas y sin salidas consumadas, en un contexto donde el tiempo juega su propio partido. La calma puede ser estratégica, pero también encierra riesgos. En Santa Fe saben que el mercado no espera y que las decisiones que no se tomen ahora pueden sentirse más adelante, cuando ya no haya margen para corregir.














